Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

Archive for September, 2008

Iron Maiden: un poco de historia

Saturday, September 27th, 2008

¡Nooooo!

¡Son Satanás personificado!

¡Tienen un disco que se llama The Number of the Beast!

Tras el concierto cancelado que iba a dar Iron Maiden (Doncella de Hierro, en traducción literal) en Zaragoza, frustrado por una tormenta, no estaría mal escribir un poco de este grupo.

Muchos dicen que si es satánico, que si sólo son ruido y gritos, que si es una pérdida de tiempo, que si son muy viejos… Me gustaría ofreceros alguna imagen de las personas que dicen esas cosas tan desacertadas, pero, lamentablemente no se dejan fotografiar (por eso del miedo a que me lleve su alma). Nada más lejos de la verdad. Lo cierto es que, al igual que el resto del Heavy Metal, y, en especial, en España, estos grupos sufren de un tremendo vacío informativo.

Un montón de triunfitos pueden llenar el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, y se anunciará a bombo y platillo… Sin dejar de ser un concierto más.

Hace casi un mes, Iron Maiden y otros grupos celebraron el Via de la Plata Festival: hubo que adaptar el escenario para dar el mayor concierto que se ha llegado a dar en Mérida y, probablemente, de toda Extremadura. Sin embargo Iron Maiden sólo fue noticia al día siguiente (y a duras penas), cuando, relatando la dureza de la tormenta que pasaba por Zaragoza, se comentó en los informativos que se había tenido que cancelar el concierto previsto para la ciudad que albergaba la Expo.

¿Y qué me aporta a mí escuchar esta música?

Para empezar, conocimientos:

Me basta saber, por ejemplo, que Franco murió el mismo año en el que se fundó mi grupo favorito: 1975

No fue hasta cinco años más tarde cuando lanzaron su primer disco, titulado Iron Maiden. Sus cinco miembros entonces eran Steve Harris (bajo), Dave Murray y Adrian Smith (guitarras), Clive Burr (batería) y Paul Dianno (vocalista).


(wrathchild, con Paul Dianno)

Por problemas de conducta, echaron a Paul Dianno, dejando hueco para elque es, para muchos, uno de los mejores vocalistas del heavy metal: Bruce Dickinson, que, por cierto, ayer cumplió 50 años: ¡Felicidades!

Así, en 1982 grabaron su tercer álbum: The Number of the Beast,con el que llegó la gloria, no sólo a Iron Maiden, sino al metal engeneral: a demás de ser un disco soberbio, ha influídoindiscutiblemente en la historia de la música, dando a conocer a todoel mundo un género como éste. Tras la gira correspondiente, Clive Burr, el batería, abandonó el grupo por diferencia de estilos y problemas personales (¿?). Tras tocar algúntiempo en la banda Trust, de donde vino el actual batería Nicko McBrain, volvió a su primer grupo: Samson (del que también había salido Bruce Dickinson).

(the trooper, 1983, con Bruce Dickinson: uno de los himnos del grupo)

Grabaron en 1983 Piece of Mind (arriba), y Powerslave (el mejor para muchos, y que sin duda es el que con más fidelidad reproduce el espíritu de la doncella) en el 84.
Con estos discos, queda cerrada la lista de canciones indiscutiblemente clásicas de la banda:
Phantom of the Opera, Prowler, Iron Maiden (correspondientes al primer disco), Wrathchild (Killers), The Number ofthe Beast, Run to the Hills, Hallowed Be Thy Name (The Number of theBeast), The Trooper (Piece of Mind) y 2 Minutes to Midnight, Rime of theAncient Mariner y Aces High (Powerslave).
En 1986 grabaron Somewhere in Time: una de las portadas más impresionantes que he visto, llena de detalles que hacen referencia a discos, canciones e influencias de la banda, así como lugares donde tocaban, y que incluyó por primera vez sintetizadores. Cualquier fan puede distinguir a Ícaro cayendo del cielo, el avión de Aces High, el bar Aces High, el restaurante del anciano marinero, que el reloj marca las 23:58 (2 minutes to midnight), la calle es Acacia Avenue (de las canciones 22 Acacia Avenue y Charlotte The Harolt), la luna representa el ojo de Eddie, las pirámides de Powerslave… Y el nombre de locales como Rainbow. Impresionante.

Se puede decir que con el siguiente, de 1988 (Seventh Son of a Seventh Son), cerraron su mejor época, coincidiendo con la salida del guitarrista Adrian Smith y la entrada de Janick Gers. Le siguieron los discos de No Prayer for the Dying y Fear of the Dark (1990 y 1992, respectivamente).
Finalmente, Bruce Dickinson dejó el grupo para emprender su carrera en solitario. El nuevo vocalista sería Blaze Bayley. Su etapa fue una de las más tristes de la banda: Su registro, completamente distinto al de Bruce, y mucho más limitado, le impedía ofrecer lo que se esperaba de él en los directos, y fue duramente criticado. Sinceramente, a mi juicio todo fue fingido, puesto que lo que más molestaba a los fans, no era la voz de Blaze, sino su descomunal papada… Se grabaron los discos The X Factor y Virtual XI (1995 y 1998).

(Futureal)
Como no podía ser de otra forma, Bruce, la Garganta de Hierro, volvió junto con Adrian Smith en 1999, para quedarse, quedando la formación actual de tres guitarras, el bajo, la batería y Bruce.

En el 2000, se grabó el disco Brave New World (para mi gusto, uno de los mejores, sin tener nada que envidiarle a The Number of the Beast o Powerslave). La portada está inspirada en la novela del mismo nombre de Aldous Huxley, y tiene canciones como Brave New World, Dream of Mirrors, The Wickerman, Ghost of Navigators… Todas geniales.

Y, finalmente, los discos Dance of Death (bastante polémico: al parecer los fans siguen disutiendo cinco años después si el disco es bueno o malo, aunque a mi juicio, por canciones como Paschendale, Rainmaker o Dance of Death, no está nada mal), y A Matter of Life and Death (2003 y 2006).

Así que haciendo un breve repaso por la historia del grupo, si yo tuviera que recomendar tres trabajos, me quedaría con The Number of The Beast (1982), Powerslave (1984) y Brave New World (2000)… Aunque la mayoría son excepcionales.

Actualmente están finalizando su gira Somewhere Back In Time World Tour: en la que se limitan a tocar canciones de su época de los 80, justificando que en su anterior tour sólo representaron su último disco, y que la quieren dar a conocer a la nueva generación de fans que, como yo, no habíamos nacido durante esa época).. Para esta gira han dispuesto de un Boeing 727 personalizado: el Ed Force One (cuyo nombre está puesto en honor a Eddie: la “momia” que protagoniza todos sus dibujos). Se trata del único avión en el mundo capaz de transportar el material necesario para cada concierto, a demás del personal, y está pilotado por el propio vocalista, Bruce Dickinson. Todo esto les permite dar conciertos en grandes ciudades cada 48 horas: cosa que nadie había llegado a hacer (ni siquiera Metallica o The Rolling Stones, que son los únicos que se les pueden comparar a los Maiden a la hora de movilizar gente).

Para muchos, el hecho de que se limiten a interpretar éxitos de hace más de dos décadas simboliza una aparente decadencia del grupo: puede que cada vez les quede menos para sacar únicamente reediciones y recopilatorios, como hacen Kiss o Michael Jackson; pero lo que es cierto es que estos chicos han recorrido todo el globo ofreciendo un gran concierto detrás de otro, creciéndose en lugar de extenuarse, con tal de llegar a todos y cada uno de sus fans. Tal vez no los hayan visto a todos; sin embargo han conseguido levantar una expectación única allá por donde pasaban, otorgando a sus seguidores la sensación de que, definitivamente, son los más grandes, y están en su mejor momento.

Heavy Metal: mucho por aprender

Sunday, September 21st, 2008

A menudo las personas nos fijamos sólo en la superficie de algo y nos creemos que tenemos el derecho a juzgarlo, que lo conocemos por completo. Se llama prejuzgar, y ser superficial. Se puede aplicar a cualquier cosa: amor, amistad, trabajo, música… Podría hablar de todo, pero prefiero hacerlo sobre esto último. Para empezar, un ejemplo: dos grupos que últimamente están arrasando con todas las quinceañeras del planeta: Jonas Brothers (a la izquierda, o como yo los llamo: los “no-me” Jodas Brothers), y Tokio Hotel (derecha).

Me parece genial que cada uno escuche lo que le de la gana. Lo que me sienta mal es que no se llame a las cosas por lo que son: está claro que ambos grupos no venden música: venden imagen. Si no, basta observar los argumentos de sus seguidores. Iba yo con una amiga por la planta de música de El Corte Inglés y nos tropezamos con un disco de los “no-me” Jodas Brothers. La amiga dijo:

-¡Mira, este grupo me encanta!-y en lugar de seguir con un “escucha tal y tal canción”, soltó: -¿A que están buenísimos?

¿Desde cuándo la calidad de la música se mide por el atractivo físico de los intérpretes? Igual Beethoven era todo un bombón y hemos estado creyendo que era un genio sólo por tener el cuerpo de un “viva la Virgen”. Pues parece que ahora lo que importa es la imagen, y de ahí que el Heavy Metal esté de capa caída: sudan tanto en los conciertos que les resulta imposible ofrecer una imagen apetecible, y así no hay quien triunfe.

Siguiendo la superficialidad, alguien oye una canción y se queda en los gritos (sí, en gran medida son gritos y lo reconozco). Supongo que hace falta hacerse a este tipo de música: separar los sonidos en tus oídos para volver a juntarlos en tu mente. La gente se queda en los altos decibelios y en los gritos del vocalista, y se olvida del trasfondo, llegando a alegar que son invocaciones a Satanás y todo eso. La realidad es bien distinta. Detrás de muchas de esas canciones hay todo un trasfondo cultural, histórico, mitológico o literario. Investigando por mi cuenta detrás de las letras, he llegado a aprender más de lo que he aprendido en la asignatura de Música en el colegio durante toda mi vida.

Lejos de aberraciones como Marylin Manson o espectáculos como los de Ozzy Osbourne (a quien aprecio como compositor e influencia del metal pero no como persona), que al menos respecto a lo que vengo a contar ahora, no tienen nada que decir (mearse en el público, enseñar las nalgas y arrancarle la cabeza con la boca a un murciélago vivo, lamentablemente, sí que no es forma de promover la cultura, se diga lo que se diga), muchísimos grupos han demostrado en el trasfondo de sus canciones un conocimiento cultural que nada tiene que ver con la música, en ocasiones dedicándole todo un álbum a cierto tema

Grupos como Blind Guardian o los españoles Saurom (anteriormente Saurom Lamberdeth), por ejemplo, basan una gran parte de su obra en la creación de Tolkien: “El Señor de los Anillos“.

Iron Maiden (de los que ya escribí en su momento), por ejemplo, son un grupo especialmente fructífero en este aspecto. Para empezar, su propio nombre no es simplemente la traducción literal de “Doncella de Hierro“, sino que hace referencia a un método de tortura medieval: un sarcófago de hierro con pinchos en su interior.

  Siguendo sin meternos en canciones, hablamos de su mascota: Eddie, o “Eddie the Head”. Todo empezó cuando su creador, Derek Riggs, vió esta fotografía, publicitaria de la guerra de Vietnam, que le inspiró en su primer dibujo. ¿Por qué el nombre de Eddie? Sorprendentemente no fue un nombre elegido al azar, sino en base a una leyenda urbana del ReinoUnido en esa época, según la cual una mujer habría dado a luz a su hijo Eddie, que carecía de cronco y extremidades.

Y en numerosas canciones he aprendido cosas nuevas: Murders in the Rue Morgue, la novela de Edgar Allan Poe, se ve reflejada en una de las canciones de La Doncella.

Por culpa de este grupo de gente que (supuestamente) no se ducha y hablan de mata a tu padre y viola a tu madre, acabé leyendo poesía en inglés, como es el caso de “Rime of The Ancient Mariner“, espectacular canción de más de trece minutos que incluye versos de la obra de Taylor Coleridge.

Conozco con algo más detalle a Alejandro Magno, al ser “Alexander The Great” una pequeña biografía de éste.

Con “Flight of Icharus” Recordé la leyenda de Ícaro, cuyo padre Dédalo, según cuenta la mitología griega, construyó unas alas con plumas, hilo y cera para que pudieran escapar de la torre en la que el rey de Creta, Minos, les había encarcelado; y cómo Ícaro, en sus ansias de llegar al paraíso, se acercó demasiado al Sol derritiendo la cera que mantenía las plumas más pequeñas unidas y cayendo al mar en el intento.

Me estoy leyendo Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, sólo porque uno de los discos de Maiden se llama “Brave New World” (al igual que el libro en su versión original).

The Sign of the Cross” está basada en el libro “El Nombre de la Rosa” (sí, igual que la peli de Sean Connery).

Descubrí que El Infierno de Verdún no fue el único infierno de la Primera Guerra Mundial gracias a la canción “Paschendale“, que relata desde el punto de vista de un soldado la batalla de aquel pequeño pueblo, en la que perecieron más de medio millón de personas. Increíblemente, no sólo murieron acribillados, sino también por las condiciones del terreno, completamente pantanoso: muchos murieron ahogados en el barro.

Siguiendo con la guerra, y dejando al margen canciones como “The Trooper” (guerra de Crimea), “Aces High” (II Guerra Mundial) y “Run to the Hills” (colonización de Latinoamérica), todas ellas auténticos símbolos, no sólo del grupo, sino de la NWOBHM (“New Wave Of British Heavy Metal“, o lo que sería la nueva ola de Heavy Metal británico, de principios de la década de los 80), e incluso emblemas de la historia del metal internacional (incluyendo todas sus variantes, que me niego a escribir ahora por ser completamente irrelevante y en ocasiones imposible de diferenciar entre power metal, metal sinfónico, metal progresivo, speed metal…); Iron Maiden también tiene muchas canciones con contenido antibelicista.

Como ejemplo, el álbum de estudio más reciente: A Matter of Life and Death (2006), que se centra en canciones como “The Legacy“, “Different Worlds “o “For the Greater Good Of God” (para la mayor gloria de Dios), cuya letra es toda una patada giratoria a lo Chuck Norris para todos los que utilizan la religión como arma: a continuación os dejo la canción y una traducción (ésta última corre por mi cuenta). La canción es larga y no tiene vídeoclip oficial, pero es lo que tiene la música no comercial: no necesita durar menos de cinco minutos porque no busca salir en la radio, ni tiene videoclip porque no busca salir en la MTV

 

“¿Eres un hombre de paz, o un hombre de Guerra Santa? Tienes demasiadas facetas, y ya no sabes cual es. Tan lleno de vida, pero también lleno de dolor. Ignoro cuántos vivirán para volver a respirar. Una vida hecha para respirar: destrucción o defensa. Una mente que es simple corrupción, con buenas o malas intenciones. Un lobo disfrazado de oveja: o una santidad o un pecador. O algo que se creería ser ganador de una guerra santa. Lanzan demasiados tiros y demasiados suspiros de despedida. Sus acciones, por encima de la razón, sólo las conoce Dios. Y mientras descansa en el Cielo o tal vez en el Infierno, noto que está por aquí o mirándonos desde abajo, pero no lo sé: No lo sé.

Por favor: dime ahora qué es la vida; por favor, dime ahora qué es el amor; por favor, dime ahora qué es la guerra. Vuelve a decirme qué es la vida. Más dolor y miseria en la historia de la humanidad. A veces lo que parece es que el ciego está guiando a los ciegos. Nos trae más hambre, muerte y guerra. Sabes que la religión tiene muchas cosas por las que responder.

Y cuando buscan para encontrar los cuerpos en la arena, encuentran sus cenizas esparcidas por la tierra. Y mientas parece que los espíritus silban con el viento, se dispara un arma en alguna parte: comienza otra guerra. Y todo por su culpa. Cabría esperar que aprenderemos, pero aumenta el número de cuerpos; el fuego arde en las ciudades. Ahí fuera hay alguien muriendo en tierras extranjeras mientras el mundo llora la estupidez del ser humano. Dime por qué… Dime por qué.

Por la mayor gloria de Dios
Por la mayor gloria de Dios

Él dio su vida por nosotros, cayó sobre la cruz para morir por todos nosotros, que nunca lamentamos su pérdida. Se supone que no deberíamos volver a sentir el dolor… Dime por qué, dime por qué.”

Más que cultura, esta letra tiene detrás todo un conflicto moral: es una letra muy profunda, y no es la única. Al igual que hay de la guerra, Hallowed Be Thy Name trata de la condena a muerte. A pesar de todo esto, supongo que los “jevis” siguen siendo unos incultos, sucios, alcoholizados y drogodependientes. No es que no los haya, ya que, como cualquier faceta de la vida, tiene de todo; pero ese cartelito es completamente injusto. También hay grupos de metal que hacen música, no sólo carente de conteido de interés, sino carente de contenido en general: véase (que no escúchese, por Dios…) St. Anger de Metallica: todo un ejemplo de cómo degeneró un grupo espectacular..

Hasta ahora sólo he hablado de Iron Maiden. No en vano, yo soy un miembro más del grupo… Aunque ellos no lo saben. Pero todo esto no acaba aquí, o sólo estaría defendiendo a un grupo entre miles (posiblemente uno de los más influyentes sobre esos miles de grupos de metal, pero no por ello deja de ser uno sólo).

Subí mi nota de Lengua por aprenderme la Canción del Pirata… escuchando este tipo de música. Para ser más concretos, escuchando Tierra Santa: otro realmente a tener en cuenta: El bastón del Diablo, nos habla de Pinochet y la dictadura de Chile; o La Caja de Pandora, El Caballo de Troya y El Canto de las Sirenas (la Odisea de Homero).

Hablemos de otros casos:

Manowar habla de Aquiles.

Virgin Steele se centra en la mitología griega y cristiana.

Descubrí a Nostradamus gracias al reciente (2008) álbum conceptual de Judas Priest.

Grupos españoles hablan del capitán Alatriste y de Don Pelayo (que no es el de los caramelos de la cabalgata, sino el caudillo fundador del Reino de Asturias).

Es triste, pero me falta tiempo en la vida para escucharlo todo, y tengo más cosas que hacer que simplemente poner ejemplos.

Así que, para terminar, digo una última cosa: ojalá pudiera haber estado escuchando heavy metal durante todo ese tiempo que me hizo perder el profesor de música cuando intentaba hacernos callar para convencernos de la bondad de la SGAE.

La MTV ya podrá quitarme mi música con todos esos grupos ultracomerciales cuyo mayor atractivo no es otro que el físico, llenando el panorama musical de “Back Street Boys” y “Britneys Spears”, convirtiendo a lo que podría llegar a ser un artista en nada más que un simple “producto” (va por tí, Risto Mejide), y transformando lo que ya es un producto en una marca, dando música clónica: “total, si funciona…”; disimulando el éxito del metal y relegándolo a un panorama underground, maquillando la realidad con prejuicios sin fundamento… Como decía, podrán quitarme mi música, pero no podrán quitarme lo que ésta me ha enseñado. Y esta vez no me refiero a referencias artísticas, culturales, históricas o mitológicas: me refiero a la verdad universal y atemporal de que detrás de la apariencia se esconde algo que, en la mayoría de ocasiones merece la pena conocer. Creo que cuando lo más bonito de algo es el exterior, es porque no encierra nada realmente interesante (lo que no implica que un envoltorio bonito no pueda encerrar nada de interés).

Muchas gracias… ¡Y larga vida al metal!

Death Magnetic (Metallica): ya a la venta

Sunday, September 21st, 2008


No sabía si el título (Death Magnetic) lo habían puesto porque la portada ya estaba hecha y quedaba chula, o realmente había un motivo detras de ello Técnicamente resulta que no: lo que pasa es que para Metallica, la muerte es como un imán: no es que sea algo negro y duro, sino que mientras algunas personas prefieren evitar el tema y huir el tema (repelerlo), otras parecen insistir en llegar a ella (atracción)… A demas debería ser un tributo a todos aquellos musicos que han fallecido prematuramente y que se perdieron posiblemente toda una carrera por delante (a todos nos viene a la mente Cliff Burton y el tgico accidente de este grupo).

El caso es que parece que les ha salido bien, porque no recuerdo la última vez que oí hablar tanto de un disco a punto de ser lanzado: cada vez que me met
ía en alguna conversación de rock, en seguida salía el tema del nuevo disco, y como fueron

poco a poco soltando información, dando de qué hablar para que la expectación no decayera, de una manera progresiva durante los últimos meses:-Primero anunciaron el nombre del album: Death Magnetic
-Posteriormente hicieron pública la portada
-Dieron la lista de canciones
-Y ya a finales de Agosto, a medio mes del lanzamiento, la puesta en común de dos de sus canciones: The Day That Never Comes (el día que nunca llega, para mejorar la espera, que estaba acompa

 

ñada de un vídeo… En fin) y My Apocalypse.

The Day That Never Comes

Incluso hace tiempo ya habían tocado algunos riffs del nuevo disco, como “The New Song” o “The Other New Song”, lo que originó bromas referentes a que el título del disco sería “The New Album”, y el resto de canciones algo así como “The New Song Newer Than The New Song”, “The Other New Song Newer Than The New Song”, “The Other New Song Newer Than The Other New Song”, “The New Song Newer Than The Other New Song”, y “The Newest Song”… Cosas del aburrimiento.

A demás han dedicado una web al nuevo disco, y se ha preparado una edición especial de éste, sólo a venta a través de su web, que incluye el disco, una camiseta, una bandera, púas para la guitarra… Y demás chorraditas.

Por si fuera poco, el disco puede descargare para poder ser tocado entero en el Guitar Hero III y en el próximo Guitar Hero World Tour.  Me parece una manera fantástica de venderse, pero me duele que tengan que recurir a ello: es rebajarse muchísimo para captar público nuevo… Lo que resulta sorprendente es que por temas de producci

 

ó

n, el disco suena mejor en el videojuego que en tu reproductor.Como resultado, lo de siempre: da igual que el disco sea legendario o una auténtica patata, ya que las ventas, tratándose de este grupo estadounidense, están aseguradas. Resulta irónico que un disco tan malo como St. Anger (2003, el último) vendiera tanto, as

 

í como que h

ubieran dejado pasar cinco años en los que su última referencia era esa… A cualquier grupo debería darle vergüenza, y más a uno con un pasado tan prometedor como el de Metallica, contar como último trabajo con once canciones llenas de rabia, furia asesina, y nada positivo… Ni siquiera en lo musical: no hay solos, los riffs son pesados y repetitivos, carentes de algo comunmente denominado música, una voz sin encanto, y lo peor de todo, una batería de risa, que parece más bien un juego de sartenes y ollas de estas que regalan los bancos al abrirse una cuenta.Pero lo que quería era hablar de lo nuevo: con un poco de suerte dentro de otros quince años, cuando Metallica se limite a vivir de reediciones de sus mejores canciones, James Hetfield se haya afeitado su horrible perilla doble (que se merece una entrada en el blog sólo por eso), y Kirk Hammet haya abandonado la formación (digo Kirk Hammet como pod

 

ía decir Robert Trujillo)

; echen todos la vista atrás y se rían del St. Anger como una mancha más en toda su carrera. Ya nos habían prometido regresar al sonido de los cinco primeros discos en el 2003 y todos picaron, así que no habría motivo para creerlos esta vez.Sin embargo, así ha sido. Tanta espera no podía ser buena, y un comercio en Francia lo puso a la venta el pasado 2 de septiembre. Como os podéis imaginar, el resultado es que cualquiera se lo podí

a bajar incluso antes de su lanzamiento oficial, a lo que el grupo se resignó a ello: no creo que les interese otro episodio Napster. De esta manera se nos ha presentado el nuevo trabajo del grupo de metal más mediático de la historia:

no es el mismo sonido thrash, crudo y sorprendente de antaño, sino que partiendo de la base de esos sonidos, los vuelve más melódicos, sin librarse de la agresividad del St. Anger, olvidando únicamente al Load y ReLoad (1996,1997), lo cual tampoco es ninguna desgracia. Seguramente no sea un disco legendario, pero me sorprendió gratamente, ya que no me esperaba nada así de un grupo al que yo consideraba acabado, en lo que a música se refiere.

Y es que este grupo (y siento decirlo), tiene de todo menos un estilo propio. Muchos dicen que simplemente hacen en cada momento lo que les da la gana, lo cual justifica a la perfección que tras cuatro discos alocados pero magistrales, se volvieran melosos en 1991 con el Black Album, que grabaran dos discos mediocres y hasta uno que nadie entendía, pero que siguiendo la inercia fue todo un éxito de ventas; y que ahora les de por volver a sentirse jóvenes. Sin embargo, por la boca muere el pez. Sacada del Kerang! de este mes, de boca de James Hetfield (vocalista y guitarra rítmica):

…(refiriéndose a Master of Puppets, 1986) Reconozco que en aquel disco había juventud, había esencia, había algo en definitiva y ahora es el momento adecuado para algo así porque el metal de la vieja escuela ha vuelto a estar de moda y hay tanta gente que quiere tocar riffs de guitarra como los de antaño(…).

Yo creo que todo eso tiene que salir de dentro: llevan años y años repitiendo que les da igual lo que diga cada uno porque ellos sólo tocan lo que quieren, pero ahora se me hace evidente que el Black Album no fue más que un accidente que les salió bien: algo así como el descubrimiento de la penicilina, y que los discos siguientes no fueron más que intentos de repetir el mismo éxito, y tras las críticas por Load y Reload, volvieron con St. Anger a lo que triunfaba: Linkin Park y Korn… Y tras el inevitable batacazo, recurren a lo seguro: a los seguidores del metal ochentoso que no se rigen por modas o por cadenas de televisión.

El disco consta de 10 canciones en 75 minutos, pero no se hace tan largo como el St. Anger porque se nota que las canciones no han sido estiradas todo lo que han podido: buenas o malas, sí se han esforzado al componerlas, y no se limitan a repetir una y otra vez los mismos riffs hasta la saciedad. No hay cambios absurdos de ritmo, y aunque no es un trabajo tan magistral como el Master of Puppets, en ning

 

 

 

ún momento te quedas pensando algo como:

“Qué hago yo escuchando ésta basura?”

En calidad con respecto a todo lo que han hecho, me parece lo mejor que han hecho en mucho tiempo, y difícilmente lo superen a estas alturas. Como curiosidad, sería como un Brave New World (2000) de Iron Maiden, tras el periodo de sequía de Blaze Bayley y los discos que le precedían. Ambos recuperan parte del sonido original con el inevitable salto temporal. A demás ambos corresponden a momentos similares de los dos grupos (25 años de Iron Maiden y 27 de Metallica). Supongo que esa decadencia es a la que se tienen que enfrentar todos los grupos veteranos en algún momento, y es el precio que se paga por estar en lo más alto, ser un icono, y tener discos que han marcado un antes y un después en sus respectivos géneros. Pero no os engañéis: me sigo quedando con Iron Maiden y su Brave New World; supongo que entre otras cosas, porque los de Metallica nunca me han caído bien: en lugar de emanar una actitud abierta y alegre (Maiden es un grupo que siempre ha vivido por y para los fans, no hay más que ver la constante sonrisa de Steve Harris para sentirse identificado con todo lo que tocan), sino un: “arrodíllate ante a nosotros, puesto que somos los mejores”. Podría pasárselo, pero nadie debería tener derecho a mantener esa actitud después de haber grabado St. Anger… No es ningún secreto que las personalidades de James Hetfield y Lars Ulrich (batería) tienden a chocar con fuerza si nadie se interpone

Chupate el St. Anger...
“Chúpate el St. Anger”
Streve Harris (Iron Maiden)

Streve Harris (Iron Maiden)

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La lista de canciones es la siguiente:
-That Was Just Your Life
-The End Of The Line
-Broken, Beat and Scarred
-The Day That Never Comes
-All Nightmare Long
-Cyanide
-The Unforgiven III
-The Judas Kiss
-Suicide and Redemption
-My Apocalypse

Todas estan en la misma linea: Fuertes y seguras, aunque algunas recuerdan a canciones como One (The Day That Never Comes)…


Yo destaco Broken, Beat and Scarred, All Nightmare Long, The Judas Kiss y seguramente The Unforgiven III, muy melódico y apto para todo el mundo.En definitiva: un disco más que aceptable y una oportunidad de retomar, esta vez sí, un sonido más fiel a su estilo original: algo que se podría esperar de un grupo con tanto nombre como Metallica. Se trata de lo que necesitaban para poder reivindicar esa posición que muchos cuestionaban entre los más grandes como Iron Maiden, Judas Priest, Black Sabbath o Megadeth. Era un puesto que ya no ocupaban, pero que les seguía reservado en el corazón de todos sus antiguos fans. Seguramente no sea un disco que nos satisfaga a todos, ya que después de todo, no deja de ser mejorable, pero no nos podemos quejar. Mi valoración es un 8/10.