Una leyenda viva ha muerto
Friday, June 26th, 2009Hoy, el mundo de la música está de luto: anoche, a las 21:27 hora española, Michael Jackson sufría una parada cardiaca que acababa con su vida a los 50 años.
Fue para mi, como me imagino que fue para tantos otros: un auténtico mazazo. Porque Jacko no era sólo un artista. Aunque muchos pueden afirmar que el artista había muerto hace tiempo, la persona seguía representando una serie de características que hacían que hoy yo me sienta un poco más vacío:
La esperanza: esperanza de ver a un ave fénix resurgir de sus cenizas…
La personalidad, que no tiene que dejarse influír por la agresividad de los medios que necesitan un gigante al que derribar…
La originalidad, ya que pocos como él han aportado tanto no sólo al pop, sino a la música en general: él se atrevió a ir más allá, e hizo algo distinto en un género que, 26 años después de su mayor éxito, Thriller, no ha llegado a superarle, algo distinto en un género en el que el 99% de los que dicen ser “artistas”, repiten y se copian fórmulas hasta la saciedad tratando de cobrar luego derechos por ello.
La bondad: a diferencia de sus polémicas, sí está probado que Michael era un alma caritativa. Sus conciertos benéficos y visitas a hospitales infantiles no eran una excepción. Ya de pequeño compraba caramelos para repartirlo entre los niños más desfavorecidos de su barrio.
La ilusión del que es niño para siempre…
La lucha: pederasta o no, los juzgados estadounidenses lo consideraron inocente, y no soy nadie para ponerlo en duda. Él demostró a todo el mundo que no todo está perdido. Nunca. Aún cuando todo es desfavorable, puede uno aguantar esa presión con el tesón adecuado.
Todo esto murió ayer. Casi no me podía creer que una leyenda viva como él haya dejado de serlo. Ahora será simplemente leyenda, como muchos otros músicos que nos dejaron la sensación de que todavía les quedaba algo por decir: Freddie Mercury, John Lenon, Kurt Cobain, Cliff Burton…
Mientras escucho algo suyo (ahora mismo Billie Jean) le dedico este pobre pero sentido homenaje al artista y a la persona: al hombre y la leyenda.
Si algo me consuela es el hecho de que esté donde esté, Michael, el ahora eterno Rey del Pop, descansa de una vez donde siempre quiso: en Neverland: el País de Nunca Jamás.
D.E.P.

