No. No hablo de la viagra como tal. Por ahora que yo sepa no hay un spray milagroso: me refiero a que la función que la viagra realizaba en nuestros ordenadores SÍ ha sido finalmente sustituida.
Las tecnologías han avanzado, y tu correo ya no está lleno de mensajes de spam que te ofrecen parecerte a Nacho Vidal en uno de sus mejores días. No, ahora Nacho Vidal ya no vende. Lo que vende es que un montón de adolescentes que se aburren creen inventos estúpidos en tuenti. Ahhh, sí.
Todo empezó cuando recibí un evento… Curioso. Nos invitaba a cepillarnos a Pilar Rubio. En fin… Nadie puede rechazar una oferta semejante. Ni siquiera una mujer podría rechazar la oferta de tirarse a Pilar Rubio… Es más, estoy completamente seguro de que ni Pilar Rubio podría rechazar la oferta de tirarse a Pilar Rubio.
Poco más tarde recibí una que decía: “Adopta a una sueca de 20 primaveras“. Creo que no es necesario explicar que seguramente una sueca de 20 primaveras tampoco sea capaz de rechazar la oferta de adoptar a una sueca de 20 primaveras.
Lo malo de este tipo de eventos es que son como las mujeres que suelo meter en mi cama: degeneran.
Al poco tiempo surge el cuestionario de “¿Hay más chicas o chicos en tuenti?” o “¿Hay más jebis o raperos en tuenti?” ¿Y ahora qué? está claro que yo me catalogaría en jebi. ¿Pero y si alguien pregunta “¿Prefieres Rap o Reggaeton?” Oh, Dios mío, ¿y ahora qué? Quiero decir… ¡No sé qué responder! ¡Mi vida ya no tiene sentido! ¿Qué voy a hacer en este mísero planeta si no soy capaz de responder a un evento de tuenti? En un principio no ocurre nada, pero me siento un inútil… Si no consigo responder al evento, puede que el día de mañana no pueda montar en monociclo… Puede que a los dos días no sepa inventarme chistes malos… ¡¡Puede que al tercer día no sepa ni ponerme un condón!!
Entonces el problema pasaría a mayores, porque al mundo no le conviene que yo no sepa ponerme un condón… Darwin no lo permitiría.
De la noche a la mañana surgen nuevos tipos de eventos: “Si esto llega a 100.000 personas, me afeito la cabeza“… Menuda chorrada (aunque obviamente quería que aquel pardillo se afeitara la cabeza y acabé pulsando “Voy a ir”).
Y claro: llegó la trágica desaparición de Marta del Castillo, y millones de eventos de “¿Has visto a Marta del Castillo?” Obviamente no puedes meterte con eso, porque no hay nada peor visto que criticar a una niña muerta (a excepción de tirarte a una niña muerta, claro). Pero las cosas de nuevo degeneran: “¿Has visto a mi perro?” “¿Has visto a mi pez de colores?” “¿Has visto a Wally?”.
NO, NO, Y NO. No me interesa saber si estoy realmente enamorado, ni lo pienso pasar a mis contactos aunque millones de maldiciones caigan sobre mi. No me importa que nunca llegue a encontrar el amor en mi vida. Basta con no enviar un evento para que la Bruja Lola te arruine la vida con sus premoniciones asquerosas, y yo he pasado de millones de ellos. Pasar de uno más no me hará daño.
Y sí: lamento la muerte de Michael Jackson y la de Andrés Montes, pero no hay necesidad de aceptar trescientos eventos para sentirlo…
Y por última vez: ¡¡¡NO QUIERO VIAGRA!!!… Era más sencillo todo cuando el spam lo hacían vendedores de enciclopedias.