Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

Archive for February, 2010

De nuestro amor por el pueblo

Wednesday, February 24th, 2010

Todo el mundo tiene un pueblo. O ha estado en el pueblo de alguien. Hoy quiero hablar del mío. No, no es mío, es el de mi progenitora hembra, pero viene a darme lo mismo.

Mi pueblo es un pueblo muy especial. Como todos los demás. Lo más característico de este pueblo son sus productos de panadería: las tortetas y los mantecados. No son buenos, pero se sienten orgullosos de ellos. Son secas masas de carbohidratos del tamaño suficiente para no caber en ningún vaso de proporciones terrícolas. Si te metes uno de esos mantecados en la boca corres riesgo de deshidratación espontánea. Se te hincha la lengua y mueres. Por eso si quieres tomarte una de estas pastas, lo oportuno es dar bocados entre trago y trago de agua. O eso o tener una palangana llena de leche donde poder mojarla un poco… La pasta. La que se come, digo. La de mi pueblo.

A los del pueblo les encanta publicitar estos mantecados y sus inseparables tortetas. Cada vez que la abuela nos visita o la visitamos a ella, por algún motivo u otro acabamos en nuestra casa con un arsenal de estas delicatessen, con un contenido calórico suficiente para quemar el Windsor de arriba a abajo. Eso implica no desayunar otra cosa en 2 meses.

No comprendo esta obcecación. En lugar de esto, mi pueblo podría volcarse sobre otros aspectos. Por ejemplo, mi pueblo podría ser Capital Mundial del Frío. ¿Vancouver? Y una mierda. Las carreras de skeleton podrían hacerse por las cuestas de mi pueblo. Una vez llevaron un pingüino y se resfrió. Es llegar allí y todos los pezones se ponen de piedra… Y no sólo porque yo esté cerca. ¿Por qué tanto frío? La única explicación plausible es que el armario que conduce al helado mundo de Narnia está en mi pueblo, y algún mentecato se ha dejado la puerta abierta.

Pero mi pueblo también puede ser la Capital Mundial de la Cogorza. De verdad, durante sus breves fiestas puede ocurrir cualquier cosa. Que Bertín Osborne se vuelva gay o que Fraga rejuvenezca serían sucesos bastante poco sorprendentes allí. ¿Por qué se bebe tanto? No es para combatir el frío: es porque follar es mucho más fácil cuando los que te rodean te encuentran atractivo… Y en ocasiones doble.

Aquello es genial. Escuchar a una cría de trece años decir “A mí me daría vergüenza tener quince años y ser virgen” es divertido. Escucharla pedirte que la montes como si se tratara de un monociclo es más divertido… Ver la cara de su novio mientras tanto es mucho más divertido. Darle entonces un morreo metiéndole mano resulta hilarante. Y la hostia que te llevas de su novio… No tiene precio.

Por eso mi pueblo rulea. No hay internet. De hecho, hay canales de televisión que no se sintonizan ni de guasa, y encontrar cobertura es como que te toque la Primitiva. Pero está lleno de gente a la que en circunstancias normales aborrecerías con la que te puedes emborrachar y abrazar para combatir el frío. Y eso mola. Como un pueblo cualquiera.

Lecciones de economía: la soltería voluntaria

Monday, February 22nd, 2010

Seas hombre o mujer, seguro que en tus momentos de soltería habrás llegado a pensar: “¿Cómo este individuo puede haber encontrado a alguien y yo no?”.

A mí me ocurre en ocasiones. En un caso reciente conocí a un chaval que físicamente era… Era un 3. Y le pongo un 3 por el mismo motivo por el que a un crío no le puedes calificar un examen con cero aunque lo haya dejado en blanco. Muy majo, sí, pero cuando me voy de prostitutas me gusta gastarme mi dinero en alguien que esté de buen ver. Si es maja o no, es otra historia. En otras palabras: obviemos ahora el resto de factores que determinan lo válida que es una persona como pareja, ya que complicaría mucho la explicación. El día que sea fácil plasmar la simpatía de una persona en fotografía cambiarán muchas cosas. Pero hasta entonces, lo primero en lo que uno se fija es el físico. Y este chaval no era nada del otro mundo. Era básicamente feo. Pero no es una fealdad atractiva. Hay mujeres feas que, por una cosa o por otra, tienen atractivo. Es raro, pero es como decir: “Las mujeres con las orejas grandes la chupan muy bien”. Por supuesto, esto me lo acabo de inventar (de hecho las que mejor la chupan no tienen las orejas grandes, sino la nariz).

¿Por qué esta obsesión por el sexo oral? Muy sencillo: la palabra “felación” se parece sospechosamente a “felicidad”. Yo lo dejo caer.

El caso: este chaval, de 3, feo y no atractivo, estaba saliendo con una chica de 6. Aclaro: los números son la nota de aspecto físico, no la edad. Soy un pervertido, pero con límites. Siguiendo las teorías de Barney Stinson, si un 3 sale con un 6, yo, que soy un 7 (la verdad es que soy un 9,5, pero me mola fingir modestia) debería estar con un 10. O lo que es lo mismo: un 9 y un 1… O dos 5, o… Da lo mismo. Pues bien. El 3 de mi historia puede considerarse afortunado. No todo el mundo consigue salir con alguien tres puntos superior. Y sin embargo esa es la ambición de la mayoría de personas. La dura realidad es que casi siempre los treses salen con treses, los cincos con cincos, los ochos con ochos y yo con mujeres como ésta:

¿Y por qué soy yo, Yosterkote, el que sale con la chica de arriba y no el 3 anteriormente citado? No es porque a 3 no le apetezca: es que eso supone a mi chica rebajarse 7 puntos. La conclusión: si los 7 no queremos salir con nadie por debajo de 8 y los 8 no quieren salir con nadie por debajo de 9, ocurre lo evidente: soltería. Un 7 no tendría por qué ser soltero si estuviera dispuesto a salir con un 4.

Algo muy parecido ocurre con el mercado laboral. Antes de nada: ‘Pleno empleo’ no significa 0% de parados. Pleno empleo es la cantidad de trabajadores necesarios para aprovechar el potencial de un país y no desperdiciar recursos.

Si los trabajadores renunciaran a un sueldo mínimo, se podría lograr el pleno empleo dando trabajo a mucha más gente, eso sí, con un salario mucho menor. El gasto de las empresas en sueldos sería igual, pero la producción mucho más elevada (al elevar la mano de obra) y el paro mucho menor (o no me digáis que ninguno de los 4 millones de parados estaría dispuesto a trabajar por un sueldo inferior con tal de trabajar). Para evitar esto se establece el salario mínimo interprofesional.. Y esto es lo que los economistas clásicos como Adam Smith denominan ‘desempleo voluntario’.

No sé si me he explicado, pero tampoco me importa. En el fondo el motivo de esta breve y hortera explicación no era otro que publicar en internet que estoy soltero y podría salir con una chica como la de la foto (Alessandra Ambrosio, angelito de Victoria’s Secret) sin que quedara muy superficial. Y para que no os acostéis pensando que hoy no habéis aprendido nada nuevo.

De Facebook y las rupturas

Sunday, February 21st, 2010

Lo mejor de Facebook es que te permite obrar mal a distancia. Informarte de cosas que no te corresponden sin que la gente se dé cuenta. Facebook es como ser invisible: mola, pero su única utilidad es hacer cosas que están  mal vistas por la sociedad. Como ver mujeres. En ambos casos. Y cuando se trata de una ruptura, sirve para asegurarse de que tu ex pareja tampoco te ha superado. Porque una cosa está clara: cuando te esfuerzas por comprobar si tu ex pareja te ha olvidado, es que tú tampoco la has olvidado.

Por eso te conectas. Sorpresa. No ha colgado fotos en dos meses, pero parece que está construyendo un granero en Farmville. “Genial -piensas-. Si ha alcanzado la estabilidad emocional suficiente como para emprender la construcción de un granero, es probable que ya esté durmiendo con otro tío”. Y ya ni te cuento cuando publica en su tablón mensajes que lo confirman: “Amanda encontró unos insólitos huevos negros y quiere agradecértelo“… ¿¿¿WTF??? Dos meses de relación y lo único que obtuve fue una segunda base y una publicación de “Amanda Huevos y Yosterkote Cortés están en una relación”. Tras dejarme, sólo ha tardado una semana en publicar el color de los huevos de su nuevo ligue. Y para vuestra información: no, el color negro no es un símbolo de virilidad. Tal vez se trate de gonorrea, sífilis, herpes genital, VIH o alguna de esas…

Y eso no es lo peor. Uno de los motivos por los que boicoteo Farmville (y esto es un boicot de verdad, no como mis anteriores boicots al oxígeno y al sexo) es que si tu ex también utiliza Farmville, eso deriva en una desenfrenada lucha por ver quién la tiene más grande. La granja. Te advierto de una cosa, lector: antes de emprender una relación sentimental asegúrate de conocer el nivel de Farmville de tu cónyuge. Una vez salí con una chica de nivel 53 y tardé cinco meses en superarla… De nivel.

Desde entonces no salgo con nadie que tenga un nivel superior a 10. Por si acaso. Y si ya es demasiado tarde para ti y tu chica tiene nivel 60, más te vale olvidarte de todo y prepararte para casarte con ella. A cualquier coste, aunque seas infeliz para siempre. Te lo aseguro.

Y Farmville tiene otros efectos igualmente catastróficos. Cuando juegas a Farmville, las Flores de Pascua dejan de llamarse ‘Flores de Pascua’. Ahora se llaman ‘Poinsettia’. ¿Y del nivel de inglés que adquieres? Puedes aprender que granero se dice ‘barn’… Nada que no se aprenda viendo cinco minutos de Smallville.