Archive for February, 2010
Las mujeres son un misterio
Thursday, February 18th, 2010No es un post sexista, como de costumbre, sino una pequeña muestra de mi inmensa ignorancia:
Incluso las mujeres que mejor conoces te sorprenden tarde o temprano. Como mi madre. En una ocasión le pregunté: “¿Por qué las mujeres tenéis la regla?” A lo que ella respondió: “Porque nos sale del coño“.
¡Cuánta sabiduría!
Incluso habiendo convivido años con ellas, en ocasiones te descolocan con su extraño dualismo sinceridad-perversión. Al parecer, uno tiene que ser sincero y a la vez no parecer un pervertido. Un día mi novia… Bueno, mi ex… En fin, todo en la vida es duro -según ella no todo era lo suficientemente duro-. Ese no es el caso. Me preguntó si seguía intentando ligarme a cierta chica, a lo que contesté que no. “Yosterkote nunca intenta ligarse a una mujer. Yosterkote sólo intenta follársela.” Y al parecer pronunciar esas palabras de sinceridad convierten a Yosterkote no en un hombre sincero, sino en un pervertido a excluir de la agenda de posibles citas. Desde entonces he perdido todo contacto con mi ex. Bueno, no todo: aún conservo un poco de su ropa interior en mi cajón.
Pero lo que me crispa es quedar como un superficial. Es cierto que las mujeres me entran por los ojos y que Adriana Lima es sin mover un dedo mejor fantasía sexual que cualquier otra mujer sobre el planeta, pero eso no justifica que se nos llame superficiales. Yo nunca haría daño a una mujer para acostarme con ella: uso cloroformo y ni se enteran. El problema es que ser un novio decente es muy complicado. Y estoy hablando de literatura. Estoy hablando de Edward Cullen y la aclamada saga de Crepúsculo. Gracias, por cierto, a Stephenie Meyer por ridiculizar y denigrar la raza vampírica de esa manera.
Para los que no lo sepan, Edward Cullen, el prota de la historia, es un vampiro adolescente que se enamora de una muchacha más o menos normal. Misterios de la vida, pero para el 90% de las púberes que conozco, Edward Cullen es o ha sido el referente de su vida sentimental desde 2005… Y para mis compañeros del género masculino, un serio impedimento a la hora de conseguir novia. Estoy seguro de que por culpa de ese cretino de Edward, desde 2005 la edad media a la que los jóvenes mantienen relaciones sexuales por primera vez ha aumentado.
Por eso uno termina cediendo y se lee el libro. Para aprender algo de la psicología femenina. Tras tirar a la basura varias horas de mi tiempo, llegué a la conclusión de:
- Edward es un vampiro. Genial, de momento eso está fuera de mi alcance.
- Edward es a efectos prácticos tan fuerte como Superman y tiene reflejos vampíricos. Eso también está fuera de mi alcance.
- La familia de Edward es rara de cojones. Bueno, creo que sí puedo competir con eso.
Y en resumen, el único mérito que tiene el chaval es que, a pesar de ser vampiro, no se merienda a su novia porque la quiere. Cojonudo. Leer para creer. Otra observación: en un punto de la novela, Edward confiesa a la chica que la vigila mientras duerme. Guay. De voyeuristas está el mundo lleno, oiga, pero eso se lo dices a una chati en la discoteca y acabas buscando tus dientes por el suelo entre el “I know you want me, you know I want you” de la hostia que te suelta.
Lo que a mí se me escapó en la lectura es que al parecer Edward (Robert Pattinson) está sumamente bueno.
Pero en 2009 salió a la luz algo que las pilló a todas por sorpresa: en la película Taylor Lautner, el actor encargado de representar a Jacob Black (el otro pretendiente de la joven protagonista) dejó ver sus abdominales:

Al parecer, cuando su novia invidente le acariciaba, Taylor en una muestra de romanticismo desmedido pudo dibujarle un "Te quiero" en braille con sus abdominales.
A tomar por culo. Edward, ya no vas a comerte ni un rosco. Hay un chaval que está mucho más bueno que tú. ¿Qué se siente ahora? ¿Eh? ¿¿Eeeeh??
Lo que decía: los hombres seremos unos superficiales, pero sabemos reconocerlo.
Odio a Chuck Norris
Wednesday, February 17th, 2010No me malinterpretéis. No es a Chuck Norris a quien odio. Lo que odio son los Pechos Hechos Sobre Chuck Norris. Ya sé que los hechos de Chuck Norris molan, y que odiarlos es como que no te gusten los cachorritos. Tranquilos: los hechos de Chuck no me molestan por sí mismos, al igual que me encantan los cachorritos de perro… De hecho, creo que los cachorritos estofados están deliciosos.
¿Qué es lo que me irrita de los hechos de Chuck Norris? Muy sencillo: hoy por hoy hay 277 hechos sobre Chuck Norris registrados en la Frikipedia. Sí, son muchos, pero os aseguro que me los he leído todos. Y sí, muchos de ellos eran malos. Si vas a contarme un hecho sobre Chuck Norris, ten la decencia de contarme uno que yo no haya escuchado millones de veces previamente. ¿Por qué? Porque los hechos sobre Chuck Norris, 277, pueden parecer muchos. Pero de momento son limitados. La poca originalidad que puebla este planeta, al contrario, es extensa e ilimitada (como prueba tenemos este blog). Calculemos: al menos un 1% de las personas de España son potencialmente portadoras de la palabra de Chuck. Eso son 460.000 personas contando 277 hechos sobre el Pablo Motos estadounidense: eso implica oír el mismo puñetero hecho unas 1660 veces. Si tienes la desfachatez de contarme uno, ten muy en cuenta que tienes una posibilidad entre 1660 de caerme muy mal: y Chuck no va a estar ahí para ayudarte.
¿La Solución? Intenta inventarte tú un hecho sobre Chuck Norris. No tiene por qué ser bueno, de verdad. Basta con que sea nuevo, como “Chuck Norris es capaz de abrir una puerta giratoria”, o “Chuck Norris es capaz de volar en avestruz”. Con eso basta. Incluso si no llegas a tonto tanto, prueba una sencilla modificación: cambia ‘Chuck Norris’ por ‘Mi pene’ en cualquier hecho famoso: “Hay 1242 objetos en una habitación promedio con los que mi pene podría matarte, incluyendo la habitación en sí”.
Si tienes suerte, puede que alguna chica hasta se lo tome en serio.
Y oye, Chuck… Si estás leyendo esto… No me mates. No tengo mujer, pero puede que sí dos o tres hijos… Y algún día querrán encontrarme para pedirme respuestas. No les quites esa bella oportunidad. Por favor.


