Blog de Yosterkote

|

El blog para la gente peculiar

La dramática historia del hombre repulsivo

August 2nd, 2010 at 1:26

Ha ocurrido algo especial: realmente especial. Antes de conocer a este hombre, nunca creí capaz que otro varón sería capaz de darme verdadero asco sin necesidad de enseñarme sus genitales. Pero así ha sido.

¿Por qué me da asco este individuo? Por depravado. Y lo digo yo, Yosterkote, ese blogger que en su día fue acusado de mantener relaciones sexuales con ovejas… Recién esquiladas.

Y es que hay dos tipos de pervertidos: el pervertido estándar, mucho más común de lo que pudiera parecer a simple vista, y el pervertido perdido. Al margen están los enfermos, claro.

Tomemos a Yosterkote por ejemplo: Yosterkote pasea por la calle. Es mes de julio y hace calor. Una mujer viene de frente. Escote provocador, falda corta y rasgos innatamente agradables. Yosterkote mira un poco y sigue con su vida.

Ese es un caso típico de pervertido estándar. Un pervertido que, sin comerlo ni beberlo (y en ocasiones sin llegar a palparlo) se topa con una mujer, desvía inconscientemente su mirada si ésta está de buen ver y ya.

Pero el hombre repulsivo, en su lugar, descansa apoyado en una pared. Siempre. Puede que tenga algo que ver que es portero, efectivamente: pero no es un portero normal. Si delante de su portal pasa una moza de buen ver él no se limita a verla. La mira por delante, por detrás, casi desde todos los ángulos, y la sigue con su mirada hasta que se pierde por el horizonte. Las lentes de sus ojos simplemente se ajustan de manera que el zoom llegue hasta el infinito. Y si no llega, amplía digitalmente la imagen del trasero en cuestión en su cerebro. ‘Sí, es un trasero pixelado, pero es un trasero.’

Eso, al menos, debe de pensar el Hombre Repulsivo. Y no es repulsivo por babear a las chicas guapas con su mirada. Todos (incluído yo a pesar de mi irrefutable perfección) hemos llegado a babear virtualmente a una mujer bonita. Lo que ocurre es que Hombre Repulsivo babea a cualquier mujer, siempre. No me irrita que las mire, me irrita que cuando gira su cuello para no perderse ni una fracción de segundo del contoneo de caderas, ese hombre parezca un Predator examinando a su presa. Y me irrita, sobretodo, que a ese hombre le da igual el tipo de ‘ganado‘ que a sus ojos se presente. La mayoría de hombres piensa que, visualmente, hay mujeres que son auténticas piezas de museo, otras simplemente bonitas y otras categorías inferiores. Es inevitable a veces hacer esta distinción, ya que el aspecto exterior es lo primero que se nos da a conocer de esa persona.

Pues este caballero no hace distinción, y eso me hace sentir nervioso. Igual mira a la más jovenzuela de las supermodelos de Victoria’s Secret que a tu abuelita. Su cara es siempre igual de enigmática: se mezclan la pasividad de quien ve bajar un río, con una mirada que dice ‘voy a follarte, te guste o no’.

Si esa mirada me la dedicara mí, me ofendería. Porque cuando una mujer me pilla con las manos en la masa (o en este caso los ojos en su cuerpo), procuro sonreír tímidamente o apartar mi mirada en señal de disculpa. Hombre Repulsivo no. No parpadearía ni aunque le suministraras ácido sulfúrico a modo de colirio. Y lo más llamativo es que nunca necesita hacerlo, porque ellas no se dan cuenta de que él las mira.

¿Cómo puede ser eso posible? Porque sé, por experiencia, que las mujeres tenéis un radar para eso. En cuanto unos ojos se posan sobre vosotras, automáticamente vuestro córtex cerebral se convulsiona a modo de alarma. Al menos cuando yo miro. Y ese sentido vuestro es especialmente sensible cuando la mirada va dirigida a la zona de los pechos. No he llegado a mirar unos pechos sin que ella se diera cuenta. Ni siquiera por webcam. Ni por diferido. Una vez miré la foto de mi (entonces) novia, y cuando accidentalmente (siempre es accidental) pasé mi mirada por sus senos, noté cómo su expresión facial cambiaba.

Otra, lo juro, una chica se dio cuenta antes que yo. Estábamos estudiando unos apuntes de filosofía, oí cómo su escote me llamaba, y cuando giré la cabeza ella me estaba mirando indignada, como diciendo: ’sé lo que pensabas hacer’.

Pero con Hombre Repulsivo nunca se dan cuenta.

Una vez me acerqué a él y le pregunté (de manera amistosa) cómo podía ser tan mirón. Se limitó a contestarme un ‘La culpa es de los padres, que las visten como putas’, mientras giraba la cabeza tras una mujer de unos ochenta años con un andador.

Eso me perturba, porque es el único hombre que no tiene criterio. Unos miran sólo a las guapas, otros a las que miden más de 1,80, y yo me limito a mirar a aquellas con las que siento que puedo llegar a conectar metafísica y espiritualmente.

Pero todos tenemos un criterio. Hasta Hitler, por ejemplo, las prefería no judías. Sería un ser despreciable, pero en ese sentido no me resultaba tan desagradable.

Por eso tengo pavor. No podría tener una hija, o una hermana, y estar tranquilo sabiendo que ese señor merodea por el centro de Madrid. De hecho tengo madre y abuelas, y no puedo estar tranquilo. Cuando sé que están en la calle se me encoge el corazón.

Fin de este intento de disertación feminista por parte de un autor presumiblemente misógino, machista y en ocasiones misántropo. Reclamaciones más abajo, gracias.

Tags: , , ,

6 Responses to “La dramática historia del hombre repulsivo”

  1. Oph** Says:

    si nos damos cuenta… pero a nosotras también nos da asco, así que evitamos mirarle a la cara… miramos para arriba muy dignas y seguimos caminando tratando de contonearnos lo menos posible, lo que se hace muy fácil cuando precisas de andador para caminar… por lo demás tú no nos das asco y podemos permitirnos mirarte reprobadoramente sin vomitar, aclara la cuestión?

  2. admin Says:

    ‘Tú no nos das asco y podemos permitirnos mirarte sin vomitar’

    ¿Oís eso? Creo que he ligado

  3. Oph** Says:

    Sí pequeño, es lo más bonito que te han dicho nunca o qué?

  4. admin Says:

    Lo más bonito que me ha dirigido una mujer sin que me haya visto desnudo.

  5. Oph** Says:

    yo pensaba que esas perdían el idioma articulado… y aplaudían, vamos o eso me habían contado…

  6. admin Says:

    ¬¬

    También, sí.

Leave a Reply

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>