Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

Archive for the ‘¿Y dónde meto yo esto?’ Category

12 meses, 12 macizos

Sunday, December 26th, 2010

Fin de año. Y por enésima vez este mes, un post navideño. Yay! Y es que me llaman machista, mujeriego, misógino y todo eso, y por eso quiero hacer algo distinto. Alguien como yo, en una ocasión como ésta, aprovecharía para mentar a las doce macizorras del momento; y precisamente por eso en una ocasión así aprovecharía para hacer justo lo contrario, y publicar la lista de los 12 tíos más increíbles que hay.

Por supuesto, no son los 12 más increíbles, atractivos, sexis (sí, la RAE lo admite y el mundo se va a pique, eso es todo) y molones. Primero, porque la lista está confeccionada desde mi punto de vista, es decir: un varón cinéfilo heterosexual, y puede no ser un criterio muy global. Segundo, porque una lista de los 12 tipos más sexys en la que yo no esté, evidentemente, carece de credibilidad. Así que al lío:

Diciembre (12): Jeff Bridges

Diciembre es un mes frío, helador, como los pequeños ojitos de este actorazo que te penetran cual helados punzones. Pero también es un mes alegre, con vacaciones, comidas, navidades y cositas de esas: un mes tan agradable como su bonachona sonrisa. También es un mes para la nostalgia, donde miramos a los 11 meses precios con añoranza y una sonrisa en la cara. La misma sonrisa que se me queda pensando en peliculones como El Gran Lebowski, Starman o Nadine. Vale, no es especialmente guapo, pero no se puede negar que con su presencia impone, y mucho. El otro día fui a contratar una póliza y el hombre que me atendía tenía sus mismos ojos, su misma barba. Él no lo sabía, pero si me lo hubiera pedido habría asegurado hasta mis calzones contra un ataque de termitas. Y por si fuera poco, en Iron Man el hombre nos recuerda a Don Limpio. ¿Qué más se puede pedir?

Noviembre (11): Sean Penn

Otro madurito, como a mí me gustan. Tiene la ventaja de que si a su apellido le añades una ‘e’, te queda todo un icono de virilidad. Tampoco es especialmente guapo, pero su semblante serio, seguro de sí mismo inspira clase y grandeza. No me hará sentir como una mujer, pero sí como una dama. Te queremos, Penn(e).

Octubre (10): Adrian Paul

Vale que para ser mi sex symbol “namberguán” es un tío bastante desconocido, pero aquí, donde lo vemos, entre otras, protagonizó la serie de Los Inmortales durante los noventa. Un hombre que corta cabezas a otros inmortales para proteger el universo, que sale en una serie en la que la banda sonora es ni más ni menos que de Queen, y que a pesar de tener 400 años se conserva así de bien, se merece ser míster Octubre. Alguien se preguntará  por qué no pongo a Christopher Lambert en su lugar, el prota de las películas originales, que es más famosete y tal. Primero, porque Adrian está más bueno. Segundo, porque en las películas Lambert siempre se paseaba por ahí con las mismas deportivas cutres. Lambert: no ir a la moda tiene un pase. Pero copiar mi estilo, no tiene perdón.

Septiembre (9): James Caan

Otro que tiene más carisma que cara bonita, qué se le va a hacer. Si fuera mujer me gustarían los tipos serios, duros, curtidos pero con clase, como Caan (Santino Corleone) en El Padrino o en Rollerball (la original, no el cutre-remake).

Agosto (8): Colin Farrell

En su contra: que (en mi opinión) tiene una pinta de soso que no puede con ella. A su favor: que me puso de los nervios en Última Llamada, que salió en Corazón Salvaje con el todopoderoso Jeff Bridges (Míster Diciembre, recordemos), y que… ¿Realmente necesitamos motivos? Si está bueno, está bueno, leñe.

Julio (7): Seann William Scott

No tiene una cara perfecta, vale. Es más: tiene una sonrisa más asimétrica que mi escroto cuando sumerjo el testículo izquierdo en agua helada mientras le doy con un soplete al huevo derecho (no hagáis preguntas), pero tiene encanto. Mucho. Y es que ser Steve Stifler (o Steve Moister) en American Pie pesa mucho. Y porque aunque le hayamos visto comerse y degustar una caca de perro como si de una deliciosa trufa se tratara, nos sigue pareciendo atractivo, divertido y un salidillo… Pero con un gran corazón. Y un cuerpo de acero, claro.

Junio (6): Timothy Dalton

“Bond. James Bond.” Yo digo eso en un bar y no me como un colín, pero a este hombre le funciona. No es el más famoso, ni el que más pelis tiene, pero sí ha sido el más elegante, el más caballeroso, el más Bond, y en mi opinión el más infravalorado. ¿Acaso no tiene más clase, mejor porte y mejor hoyuelo en la barbilla que cualquiera de los otros Bond?

Mayo (5): Lee Van Cleef

Esa mirada es sobrecogedora. En serio. Siento que si este gran actor me mirara a los ojos como miraba a Rubio y a Tuco en El Bueno, el Feo y el Malo durante el duelo final, no podría vestir de blanco en mi boda. No tengo más que decir.

Abril (4): Tom Welling

Tom Welling pertenece a esa hornada de actores que interpretan a jovenzuelos de 17 años cuando en realidad tienen 27. Pero como su personaje es Clark Kent (Superman) en Smallville, se le perdona. Evidentemente, se espera que el único superviviente de Kripton esté un poco más desarrollado que el resto de enclenques de su edad. Han pasado nueve años, nueve temporadas. Y a medida que la serie se desvirtúa y comienza a pedir la eutanasia de las series en su larga agonía (la cancelación), Welling parece estar más y más bueno. O igual soy yo, que me han ido asaltando las hormonas de la adolescencia, la que lo ve más irresistible.

Marzo (3): Clint Eastwood

Sí, otro de “El Bueno el Feo y el Malo”… ¿O debería llamarse “El Buenorro, el Feo y el Malo”? Y éste entra en el Top 3. Claro que está mayor, eso no puedo negarlo, pero si las miradas de Lee Van Cleef o Jeff Bridges están que quitan el hipo, la de Clint es para mear y no echar gota. Dejaré una cosa bien clara: hay dos requisitos indispensables para ser un hombre. Uno es tener pene. El otro es haberse puesto alguna vez delante de un espejo y recitar estas dos frases de Eastwood:

“Sé lo que estás pensando: si disparé las seis balas o sólo cinco. La verdad es que con todo este ajetreo también yo he perdido la cuenta. Pero siendo éste un Magnum del 44, capaz de volarte los sesos de un tiro, ¿no crees que debieras pensar que eres afortunado?”

Y:

“Verás, el mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revólver cargado, y los que cavan. Tú cavas:”

He dicho.

Febrero (2): Brad Pitt

Mi madre cumple años en febrero. Por eso es un mes especial. Mamá, si lees esto (que sé que lo leerás, porque lo que tienes de buena madre lo tienes de cotilla) te lo dedico. Brad Pitt. Al principio de su carrera estaba bueno. En el Club de la Lucha me hizo sentirme incómodo por lo buenorro que estaba (no me importa reconocerlo). Y ahora que entra en la categoría de maduritos, sigue estando espléndido. Indiscutible, insuperable, y lo que grito cuando me enjabono mis partes en la ducha: “Sexy, sexy, sexy“.

Enero (1): Eddie

¿Alguien dudaba que el primer puesto sería para la mascota de Iron Maiden? Tal vez lo haya comentado antes en el blog, no lo sé. Son 200 entradas y no llevo la cuenta de todas las chorradas que escribo (gracias a Dios). Pero Eddie es siplemente perfecto: gran sonrisa, melena trepidante, mirada profunda y filosófica pero un poco amenazadora (sólo un poco), ni un ápice de grasa (todo fibra), mujeriego, agresivo, aventurero, viajero del tiempo… Y compartimos gustos musicales. Todos los de esta lista lo valen, pero si uno de ellos tuviera que hacerme mujer, lo siento: Eddie gana. Porque el mundo se divide en dos categorías: los que están muertos, y los que cavan. Y los otros once cavan.

Esa es mi lista. Sé que me he saltado a Hugh Jackman y a Johny Depp y que no me merezco vuestro respeto, pero es lo que hay. Suficiente tengo con esto. Planeaba hacer una lista de 10 y la he terminado ampliando a 12 con la excusa de los meses del año porque hay demasiados tíos atractivos en este planeta. Y no, no me siento menos macho. Así que ahora me iré a hacer cosas de hombre hetero, como jugar a los soldaditos o ver una peli de Schwarzenegger.

Hasta la próxima.

Sexo telefónico

Saturday, October 2nd, 2010

Muchos han oído hablar de sexo telefónico. Hay que tener en cuenta algo muy importante que Charlie Harper nos dijo en su día: gracias a las nuevas tecnologías, el sexo telefónico cada vez es más ’sexo’ y menos ‘telefónico’.

Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos y la constante innovación que muchos buscan, el ser humano sigue siendo un ser chapado a la antigua.

El sexo telefónico es algo que muchas veces presenciamos (o mejor dicho ejercemos) en primera persona. Paseando por la Puerta de Alcalá pude contemplarlo en tercera persona. En un lugar público, y con un aliciente ‘retro’: una cabina telefónica.

Y a mí me llaman pervertido por entrar en la guardería con las manos en el bolsillo… Este mundo se está volviendo loco.

Pensé en cogerlo y olerlo. No en llevármelo a la boca, eso es demasiado hasta para mí. Pero parecía de verdad. <chulodemierda>Y he visto unos cuantos.</chulodemierda>

Puede parecer hecho por alguien pervertido, depravado, o incluso con pene. Pero lo cierto es que he aquí la obra de un genio. Se me habría ocurrido ponerlo en el picaporte de una puerta. En la entrada de un confesionario. Incluso en un lavavajillas. Pero nunca en un teléfono público. Está claro que es un artista de verdad, y no como esta mierda de artista:


En serio: no sé cómo el mundo ha llegado a esto. Es indignante, repulsivo, asqueroso. ¿Dónde quedaron la castidad y la decencia?

Ahora disculpadme, está sonando el teléfono.

Alberto

Wednesday, September 29th, 2010

-Huele a hembra.

-¿Otra vez con eso?

-Tío, tengo un don. Sé cuando huele a hembra. ¿A que hay mujeres por aquí?

-Estamos en la sección de bolsos de El Corte Inglés, claro que hay mujeres.

-Mi olfato nunca falla.

-Lo que tú digas -suspiré.

Era la última vez, me dije a mí mismo, que salía a dar un paseo con Alberto. O como él lo llamaba: salir de caza. Salir a ligar con un ciego puede estar bien, pero no si ese ciego es Alberto, por supuesto. Uno piensa en las ventajas genéricas de salir a ligar con un ciego: hay tema de conversación, mientes respecto a la cantidad de dinero que hay en la cuenta, y lo que es más importante; puedes quedarte tú con las guapas.

Con Alberto eso último no funcionaba. Porque yo le vacilo, me meto con él cuando dice que huele a hembra en la planta de bolsos de El Corte Inglés… Pero el jodido tiene un don. Es cierto que una vez quiso entrar en una pescadería creyendo que era un burdel, pero eran otros tiempos. Posteriormente perfeccionó su olfato, y cuando le intenté liar con una amiga se dio cuenta, sólo por el sonido de su respiración, de que ella tenía las fosas nasales ligeramente grandes para su gusto.

-¡Eres ciego! ¿Cómo puede importarte eso? -exclamé.

-Esto es algo serio -replicó-, ¡el futuro de mi semilla está en juego!

Por semilla se refería a esperma. Era una estupidez, pero era cierto.

-Yo soy ciego, y no quiero morir sin descendencia. Por eso he de intentar que mi futura sea lo más bella posible. Mi hijo tiene una alta probabilidad de ser ciego: no quiero que además le rechacen por feo.

Efectivamente, se lo tenía muy creído. Nunca debería haberle enseñado ‘Esencia de Mujer’.