Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

Archive for the ‘Actualidad’ Category

La navidad da asco. ADV.

Friday, December 24th, 2010

La navidad da asco. Hay gente que dice que saca lo mejor de las personas. Eso es mentira. El alcohol, señores, saca lo mejor de las personas. ¿Cuántas grandes amistades se han fraguado bajo el influjo del CH3-CH2-OH? Muchas. De ahí el clásico “yo contigo a muerte, amigo cuasidesconocido que me cae de p*** madre”, “no sé qué sería de mí sin tí”, o incluso “pensándolo bien no eres tan fea”. Lo que digo, el alcohol saca el lado guay de la gente. La Navidad al contrario.

Que sí, que parece muy chulo y todo eso. Uno al principio piensa en la Navidad como algo guay, algo especial. Cancioncillas como “Noche de paz” y todo eso te nublan la mente. Y si encima hay regalos, ni te cuento. Aún se la tengo guardada a esos reyes supuestamente magos. Durante mi infancia era el único chaval sin una Game Boy. ADV.

Pues eso: que un año crees que los Reyes Magos existen. Al año siguiente tu mundo pierde el sentido. Los Reyes Magos son los padres y aparece un programa de televisión llamado Gran hermano. ADV. Pero al menos tienes el consuelo de que un tipo alucinante llamado Jesucristo nació hace 2000 años. Pasa otro año, y te dicen que Jesucristo muy probablemente no naciera en diciembre, sino en verano. Y claro, tú te sientes mal, porque, seamos sinceros: ¿quién es el pipa que celebra su cumpleaños seis meses antes de que llegue? Alguien con un complejo de superioridad alucinante. Pero bueno, que es Jesucristo, que tiene un pase. Por lo de convertir el agua en vino, vamos. ADV.

Y pasa otro año, y te dicen que, muy probablemente de nuevo, Jesucristo no había nacido en el año 0 (ni antes de Cristo ni después de Cristo), sino en el año 4 antes de Cristo. Que es una faena. Primero, porque nacer cuatro años antes de ti debe de ser, como mínimo, frustrante. Segundo, porque si efectivamente nació cuatro años antes, la humanidad es boba. Todo el mundo preocupándose por el temido “efecto 2000″, cuando el que teníamos que haber vigilado era el imprevisible “efecto 1996″. Además, nos hace pensar en lo tristes que somos como sociedad. En lo poco que evolucionamos. Somos tan superficiales, nos basamos tanto en el exterior, que hasta nuestro Dios intentó quitarse 4 años del carné de identidad. Maldita obsesión por ser eternamente joven. Lo que digo: ADV.

Y finalmente, cómo no, te vuelves agnóstico, y te das cuenta de que (otra vez) muy probablemente ese tal Jesús no tuviera superpoderes, sino que fuera un tipo normal y corriente. Del montón. Como tú y como yo. Que sí, que él murió crucificado y nosotros no, pero seamos sinceros: todos hemos tenido resaca alguna vez, lo de la cruz no puede ser mucho peor si al menos te clavan en lo alto de una colina observando un bello paisaje. ADV.

Me preguntaba qué sería lo siguiente: ¿descubrir que Jesucristo era un cani? ¿Que fue el primero en lograr colocarse la gorra en ese extraño equilibrio (casi milagroso) y por eso lo endiosaron? O lo que es peor: ¿que Jesucristo era ali? Esperemos que no.

Sí, uno de estos. Ya me espero cualquier cosa.

Sí, uno de estos. Ya me espero cualquier cosa.

De momento la desilusión de este año ya me la he llevado. Uno se la lleva cuando, tras años llevando camisetas de Tux, el pingüino-mascota de Linux, me lo encuentro en la puerta de un McDonald’s. Sí, Mister McDonald se ha apropiado del logo de un sistema operativo, bandera del software libre, para felicitarnos la navidad. ADV. Menudo asco de vida. Que baje Linus Torvalds y lo vea.

Aquí Tux:

Y aquí la felicitación de Mister Donald:

¿Felices fiestas? mis gónadas

¿Felices fiestas? mis gónadas

Alguien más ve el parecido o soy el único? Lo que digo: ADV.

Quedáis todos felicitados, por cierto.

Sexo telefónico

Saturday, October 2nd, 2010

Muchos han oído hablar de sexo telefónico. Hay que tener en cuenta algo muy importante que Charlie Harper nos dijo en su día: gracias a las nuevas tecnologías, el sexo telefónico cada vez es más ’sexo’ y menos ‘telefónico’.

Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos y la constante innovación que muchos buscan, el ser humano sigue siendo un ser chapado a la antigua.

El sexo telefónico es algo que muchas veces presenciamos (o mejor dicho ejercemos) en primera persona. Paseando por la Puerta de Alcalá pude contemplarlo en tercera persona. En un lugar público, y con un aliciente ‘retro’: una cabina telefónica.

Y a mí me llaman pervertido por entrar en la guardería con las manos en el bolsillo… Este mundo se está volviendo loco.

Pensé en cogerlo y olerlo. No en llevármelo a la boca, eso es demasiado hasta para mí. Pero parecía de verdad. <chulodemierda>Y he visto unos cuantos.</chulodemierda>

Puede parecer hecho por alguien pervertido, depravado, o incluso con pene. Pero lo cierto es que he aquí la obra de un genio. Se me habría ocurrido ponerlo en el picaporte de una puerta. En la entrada de un confesionario. Incluso en un lavavajillas. Pero nunca en un teléfono público. Está claro que es un artista de verdad, y no como esta mierda de artista:


En serio: no sé cómo el mundo ha llegado a esto. Es indignante, repulsivo, asqueroso. ¿Dónde quedaron la castidad y la decencia?

Ahora disculpadme, está sonando el teléfono.

Dejad ya de tocarme la cola

Friday, August 27th, 2010

Adoro los refrescos de cola. Todos: Pepsi-Cola, Cocacola, Hacendado-Cola, cola blanca… No es la misma cola, pero va de miedo para que no te repita el estómago tras grandes ingestas de serrín.

Y no sólo me gustan porque ayuden a pasar más fácilmente el ron, a veces incluso bebo refrescos de cola a pelo.

Y en los últimos meses algo ha perturbado mi felicidad, mi bienestar y mi adicción a la coca… cafeína. Hablo de ese nuevo envase en el que Cocacola (la original, la de The Cocacola Company) ha decidido embutir su oscuro oro líquido.

¿Por qué? ¿Qué tenía de malo la botella normal y corriente? A mí me gustaban esas botellas de 2 litros. Sólo 2, no 2,250. Si quiero más por el mismo precio puedo comprarme una botella de Pepsi. Ya lo dice el anuncio: ‘Uan euro, uan Pesi’

Porque, querido director de Cocacola (sí, ese chaval de 16 años que sale por la tele): 250 mililitros de más en cada cocacola pueden importarle a un abstemio. No a alguien que la bebe a cubos. Porque no sólo ha empeorado el diseño. La otra botella era bonita (todo lo bonita que podía ser una botella de plástico): curvas, entrantes y salientes, personalidad… En definitiva, tenía estilo.

La nueva no. La nueva es como la amiga fea de la botella bonita: plana. Y no es culpa de la botella, y no es por discriminar, pero cuando veo su forma no puedo evitar pensar en un gigantesco supositorio, o un lanzagranadas como los que utilizaba Schwarzenegger en la selva para cargarse al Predator. Pero no veo una botella. Y por si fuera poco, parece que lo que se han gastado en añadir cocacola lo han ahorrado en plástico. Porque esa nueva botella de aspecto grande y robusto tiene paredes enclenques. La coges y no parece una botella: parece un globo de agua que se dobla, cede a su propio peso.

Mientras me sirvo Cocacola ahora puedo imaginarme qué siente Nacho Vidal cuando mea.

No, amigos, no me mola. Quiero mi botella normal y la quiero ya.