Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

Archive for the ‘humor’ Category

Todos somos Bécquer, pero sin estilo.

Thursday, August 19th, 2010

No soy muy amigo de las largas introducciones: desde que una novia se quedó dormida cuando comenzaba la presentación de un picante striptease procuro ir directamente al grano. Por eso me van las mujeres con acné. Sin embargo esta es una ocasión especial. Desvelo mi faceta poética aprovechando para hacer lo que mejor sé hacer. Lo único, quiero decir. Lo único que sé intentar hacer: chistes groseros.

Se trata de una pieza lírica de auténtica profundidad sentimental que relata las desventuras amorosas de un joven, Bruno Caliente Aserradero, en la playa, durante una cálida noche de estío… Y de hastío. Un drama que habla de amor, pasión, corazones rotos e ilusiones hechas añicos. Va dirigida a todos esos lectores, jóvenes poetas, que me siguen encandilados por el poderío de mis rimas. Sí, a los tres.

Aquella calurosa noche de verano

cuando con tanta gracia me guiñaste un ojo

lleno de orgullo se me encogió el ano

al ser yo, el mayor objeto de tu antojo.


Oh, cálidas olas que amansan mi temperatura corporal

gracias a vuestra tremenda frescura, causante de mi agrado

gozaremos tras el crepúsculo de una sesión de sexo oral,

que por el efecto de mi halitosis, tendrá tendencias sado.


Cuál sería mi desdicha al ser consciente

de que nunca me guiñaste el ojo, bizca.

Lo que me parecía un guiño inocente

no era más que una pizquita de arenisca.


Volveré a la cueva de la que procedo

a beber y a llorar a partes iguales

y cuando esté más pedo que Don Alfredo,

flagelaré mis hormonas subnormales.


La dulce historia del preservativo retorcido. Mentalmente, me refiero.

Friday, August 13th, 2010

-Oh, Dios.

-¿Qué ocurre?

-Creo que rompimos el preservativo.

-Vaya. Esto es lo que yo llamo una situación embarazosa.

-He matado a hombres por comentarios más leves que ese.

-No te preocupes: no ha podido pasar nada. La mayoría de parejas tardan mucho en quedar preñadas, incluso cuando lo intentan.

-¿Y con eso eres capaz de quedarte tranquilo?

-Bueno, amor, ten en cuenta que la calidad del esperma masculino -nunca sabremos por qué especificó ‘masculino’ en esa oración- ha descendido mucho en los últimos años. Yo no me preocuparía.

-¿En serio? ¿Y cómo dices que es tu esperma?

Él se mordió la lengua. Habría matado por decir algo como ‘blanco’, ‘espeso’ o ‘terriblemente sabroso’. Pero se contuvo.

-Mi esperma no está mal.

-¿No fumas?

-La verdad es que no.

-¡Mierda!

-No, tampoco fumo mierda.

Ella lanzó una de esas miradas homicidas.

-¿Entonces tú cuidas la calidad de tu esperma?

-Sí. Me lo tomo muy en serio. De pequeño iba al colegio con coquilla. Ya sabes: por si acaso.

-Mierda, tío, mierda.

-Siempre puedes abortar.

-¿Tú estás tonto? ¡No puedo abortar!

-¿Y eso? ¿Acaso eres menor? -hizo una breve pausa- Porque tengo entendido que ahora eso ya da igual.

-No, no soy menor: va en contra de mis principios.

-Eso me parecía.

-¿Que iba en contra de mis principios?

-No, que no eras menor: tus pechos habrían sido más turgentes.

-¡Tú eres idiota!

-Oye, sólo porque me guste cuidar de mi aparato reproductor no tienes que agredirme intelectualmente de esta manera.

-¿Es que acaso pensabas llegar a tener hijos? Porque no te pega.

-¿Yo? ¿Hijos? Ni hablar.

-¿Entonces?

-Orgullo masculino.

Y esas fueron las últimas palabras de Mike. Al día siguiente el personal de limpieza del hotel se encontró su cuerpo desnudo. Alguien había utilizado un (al parecer gigantesco) condón para ahogarle. Y el condón no estaba roto.

Nunca maltrates a un malvado preservativo cambiante.

Peligro: no alimentar (foto)

Friday, July 16th, 2010

Peligro-Danger

Algunos seres están hambrientos. Hambrientos porque llevan mucho tiempo sin comer. No dudarían en morderte un dedo si lo pusieras a su alcance. No dudarían, de hecho, en arrancarte el brazo de cuajo si pudieran. Lo desgarrarían con sus afilados dientes en un intento de saciar su apetito voraz. Eso con los adultos. Se ha de mantener especial cuidado con los niños. Su tierna carne se hace jirones más fácilmente, por lo que resulta más apetecible. Porque sí, tienen hambre, pero donde esté un buen solomillo de tres puntas de un infante de entre 3 ó 4 años, que se quite lo demás. Esa es, según los expertos, la mejor edad.

Así que si pasas a su lado, no te pares a observarlos. No los fotografíes. Menos aún si llevas un carrito. Si eres de la mafia, puedes echarles un cadáver que quieras hacer desaparecer. Se comerán hasta su reloj, no lo dudes. Pero ante todo, si valoras tu vida y la de los tuyos:

NO TE PARES A DARLES DE COMER. Gracias.