Se acabó el 2010 (hace más de una semana, lo sé, yo voy a mi ritmo), y como no tengo nada mejor que hacer, aparte de estudiar para los primeros exámenes de universidad de mi vida que empiezan en 24 horas (nada importante), voy a escribir mi lista de Yosterpremios a los mejores eventos, chorradillas y cosas varias del 2010. Grabaré una peli llamada “Nostalgia Strikes Back”, porque no sólo hay una cosa mejor que ponerse melodramático, y esa cosa es ponerse melón-dramático: algo así como Pamela Anderson pelando cebollas. Sí, he dicho cebollas, me estoy formalizando.
Pues eso, al meollo:
Mejor Yosterpelícula: ha sido un año bastante mediocre en cuanto a pelis. Empezó viendo en cine, por segunda vez, Avatar. ¿Porque es una peli megaguay? ¿Porque invitaba mi primo? No lo sé. En cualquier caso, Avatar estaría en los Yosterpremios de 2009, y no del 2010, del que estamos hablando. Vimos Origen. Que mola bastante, pero que para ser una peli que trata de sueños no muestra demasiados pezones. Otra de Di Caprio, Shutter Island, sí merece entrar en la lista. Nos dio morbillo ver esos escenarios tan retrocurrados, con una historia algo más emocionante que la de Origen. Vimos Buried (enterrado). Una película increíble, porque revela la angustia de aquel que es enterrado vivo, con la consiguiente incapacidad para meterse en el Blog de Yosterkote. ¡Oh, no!. Una de las mejores películas de 2009, Bienvenidos a Zombieland, mostró a dos jóvenes actores con proyecciones de futuro. Uno, Jesse Eisenberg, que ha protagonizado La red social, y que sólo por ser de Fincher se merece ser candidata al Yosterpremio a la mejor película de 2010. La otra actriz, Emma Stone, ha protagonizado Rumores y Mentiras. Sin comentarios. Por su frikez excesiva, su manera de arrancarte alguna que otra carcajada en una peli de superhéroes más seria de lo que cabría esperar, Kick Ass es también candidata. Los Mercenarios nos gustó. Una peli llana de acción, tiros y esteroidestrellas que cumple su cometido con creces. Hablan mucho de En Tierra Hostil, pero a pesar de ser una película realmente currada, el prota me cayó gordo. Si hubiera estado interpretada por Van Damme habría destrozado la peli, pero habría molado. Por Dios, que es Van Damme. Tron: Legacy era visualmente espectacular, de lo mejor que he visto, y aparecían Olivia Wilde y Jeff Bridges, lo que son tres puntazos a su favor. En su contra, que el guión era aún más flojo que la primera, que no es poco. Otras pelis que podrían ser dignas de mendión pero que no llegué a ver fueron Wall Street: el dinero nunca duerme, Invictus, Salidos de cuentas, Nine… No nos engañemos, cuando empecé a enumerar pelis candidatas ya tenía en mente la ganadora. Y además, ganadora por goleada. Toy Story 3, que da una vuelta de tuerca al fenómeno Toy Story, una lección sin igual de cómo mostrar en una misma peli aventuras, carcajadas y momentos llenos de ternura. No lloré, porque Yosterkote nunca llora. Pero casi.
Mejor Yosterserie: un año bastante negro también para las series. Cómo Conocí a Vuestra Madre y La Teoría del Big Bang ya están en declive por sobreexplotar actitudes de un único personaje (Barney y Sheldon, respectivamente) y dejar de lado la evolución del resto y de su trama. Y lo peor de todo: sus bromas ya no os hacen gracia sólo a los raritos, y eso es imperdonable. Aunque nos siguen haciendo reír. Mención especial para Dos Hombres y Medio. Charlie Sheen, el actor de televisión mejor pagado de la actualidad, parece haberse propuesto morir de cirrosis antes que el personaje que interpreta, y eso promete. Smallville se ha vuelto oficialmente infumable, pero el peor momento en el panorama de series ha sido el final de Lost, que deja huérfanos los momentos del descansito donde se comentaba qué sería del Humo Negro y lo buena que estaba Kate Austen. Vale, seamos sinceros, sólo se comentaba lo buena que estaba Kate Austen. Por eso lo echamos tanto de menos. Así que nos quedan únicamente dos finalistas: The Walking Dead, que mola, y el regreso de Futurama. Y sí, gana Futurama. ¿Por qué? Por Frikis y por recuperar toda su acidez. Parece que antes de escribir algunos episodios desayunaban con ácido clorhídrico con limón. ¡Bravo!
Mejor Yosterdisco: The Final Frontier, de los Maiden. Lo digo yo, porque en este blog mi opinión se sigue más a rajatabla que la de Hitler en su casa a la hora de comer. ¡Hombre, ya!
Mejor Yosterconcierto: Kiss, Palacio de los Deportes. Que sí, que los Maiden tocaron en Valencia, pero el “chou” tan sumamente prefabricado de los Kiss fue redondo, el setlist, genial, y la compañía, lo mejor de todo.
Mejor Yostervideojuego: Gran Turismo 5 ha superado a las enésimas entregas de Final Fantasy, Fifa, Call of Dutys…
Mejor Yostermomento: Aunque fue genial hacer el monólogo de graduación en el salón de actos del cole lleno con los padres, madres, abuelitos y hermanos pequeños de mis compañeros, además de las miradas fijas y escandalizadas en mi nuca del director, del dueño del instituto, y del coordinador, Javier, ese ángel de persona que me había censurado el monólogo (hasta convertirlo casi en un moñólogo en el que casi no se hablaba de pitos), es un momento superado por desayunar en el Café y Té con mi amada tras la Nochevieja adelantada y asistir en directo al espectáculo de cómo reventaba el perfectímetro.
Cosa que Yosterolvidar: las llaves. No sé por qué, durante 2010 he seguido olvidando las llaves.
Mejor Yosterpost: Pesadilla Urológica, por ser portada en Menéame. ¿Que hablo demasiado de mi vida privada? Sí. ¿Que alardeo demasiado de haber estado en portada? También. Detenedme.
Mejor Yosterperla de un famoso: Cristiano Ronaldo desafiando al Barcelona a meterle 8 al Real Madrid. Tranquilo, Ronaldo. Efectivamente, sólo nos colaron 5.
Mejor Yosterdecisión: no la recuerdo, pero con total certeza que fue apagar la Play para estudiar algo antes de selectividad. Me amo en momentos críticos como ese.
Mayor Yosterdesilusión: ha habido algunas. Como no haber tenido un trío con otros dos hombres, no haber explotado como director de cine, o envejecer viendo cómo se me va escapando de las manos el sueño de ser una joven promesa del mundo de fútbol (principalmente porque hace años que no toco un balón si no es violentamente con mis gafas y sin querer), la mayor desilusión fue mirarme el miembro a las 00:01 del 28 de abril y ver que no había crecido tres palmos milagrosamente al haber cumplido los 18. Sólo creció palmo y medio
Yosterpropósito de nochevieja de 2009 cumplido: salir airoso de Selectividad y tener nota para entrar en la carrera que quería. Me costó sangre (porque doné sangre una semana antes del examen, no sé si porque me encontré el autobús fortuitamente o porque en mi interior esperaba que mejorara mi karma antes de la prueba), sudor; no por estudiar, que eso da igual, sino básicamente porque hacer cualquier cosa en junio en Madrid hace sudar; y lágrimas. Vale, lágrimas no, pero queda mejor.
Nada más. Hasta enero de 2012, entonces.