Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

Archive for the ‘Musica’ Category

Portada, fecha, tracklist y un tema de lo nuevo de Iron Maiden

Tuesday, June 8th, 2010

No sé cómo ni cuando, pero al parecer los Maiden estaban graciosetes. En su página oficial, http://www.ironmaiden.com/ podíamos ver esta cuenta atrás. Sí, el nuevo Eddie (la mascota) es horrenda. No porque sea fea de por sí. Siempre asumimos que Eddie era un bicho. Pero en los nuevos diseños parece más una calavera despersonalizada a lo Metallica que el zombie-momia que estábamos acostumbrados a ver y al que tanto cariño le hemos cogido.

¿El resulado de la espera? El nuevo album iba a salir este verano. No había fecha, no había portada, nada. Pues bien. Lo que se ocultaba tras la cuenta atrás eran los detalles del próximo lanzamiento:

Fecha: Lunes 16 de agosto (cinco días antes del concierto en Valencia).

Portada, esta:

Visualmente rompe con todo lo que habíamos visto antes. El Eddie, distinto. Un aspecto que no termina de convencerme a primera vista. Llamadme purista. Aunque hay que reconocer, eso sí, que supera con creces las portadas de la era Bayley (1993-1999) y Dance of Death (2003). Incluso superaría a la del primer disco, Iron Maiden (1980) si no fuera un icono a estas alturas.

Pero hay más. Anuncian un regalito. Sí, un regalito: eso que parece que no se estila demasiado últimamente entre las discográficas. Una pista llamada ‘El Dorado’, para su disfrute de manera gratuita.

La lista de canciones, la siguiente:

1. Satellite 15….The Final Frontier 8:40
2. El Dorado 6:49
3. Mother Of Mercy 5:20
4. Coming Home 5:52
5. The Alchemist 4:29
6. Isle Of Avalon 9:06
7. Starblind 7:48
8. The Talisman 9:03
9. The Man Who Would Be King 8:28
10. When The Wild Wind Blows 10:59

Pinta bien. Y sí, ya he escuchado ‘El Dorado’. El estribillo recuerda más a lo que haría Bruce Dickinson (vocalista) en solitario que a cualquier otra cosa de Iron Maiden. Pero el solo es 100% Maiden. Habrá que darle varias escuchas, pero creo que los fans podremos acostumbrarnos.

Servidor se va a dormir. Y por primera vez en mucho tiempo tendrá unos dulces sueños. Dulces y heavies, claro.

Muere Ronnie James Dio

Monday, May 17th, 2010

Muere Ronnie James Dio. Una pena. Anoche cuando llegué a casa me enteré de que uno de los más grandes de la historia del heavy metal no había podido con su cáncer de estómago. A los 67 años finalmente pereció ante el gran dragón de su vida, del que hace unos meses hablé por aquí. Y me sentía inspirado para escribir unas líneas para este personaje, híbrido entre ser humano y fuera de serie. Ya no. Pero supongo que da lo mismo.

Para quienes no conozcan nada de él, diremos simplemente que formó parte de los grupos Elf, Rainbow, Black Sabbath y Dio. Ahora se me vienen muchísimas canciones a la cabeza, pero hay una en concreto… Que ni siquiera es de Dio. Como me conocéis, es de Iron Maiden, pero sirve para plasmar lo que pienso: Only the good die young.

Pero no es plan de poner canciones de otra gente el día en el que lloramos su pérdida, así que dejaremos una genial canción, de todas las que le harán pasar a la historia por su voz, su saber estar en el escenario, su estilo inconfundible, su carisma y… Todo.

Te amaremos, máquina.

Penitencia musical

Thursday, May 13th, 2010

Mi habitación está hecha una pocilga. Y lo lamento por las pocilgas, ya que es una comparación bastante denigrante para ellas, todo hay que decirlo. Pero cuando me da por ordenarla (que me da), siempre empiezo por el mismo lugar: la colección musical. Para empezar, porque entre la basura que hay sobre mi escritorio, las cajas de CD son una constante. Y me gusta mantener un flujo actualizado de canciones en el IPod, así que con bastante frecuencia mis discos pasan por el ordenador.

Y seguramente os ha pasado a todos. Basta con que hayáis intentado poner orden entre vuestros discos una sóla vez, que siempre te encuentras cajas vacías de discos que llevas años sin escuchar. Todo empieza de la misma manera: un día sacas un disco de la minicadena para meter otro. Pongamos, por ejemplo, que me apetece escuchar ‘Piece of Mind’, de Iron Maiden, pero en el reproductor está ‘Invincible’, del difunto Michael Jackson. El procedimiento es en teoría sencillo. Abrimos el reproductor, extraemos ‘Invincible’ de su interior, y lo depositamos correctamente en la caja correspondiente, que está vacía. A continuación sacamos ‘Piece of Mind’ de su caja, y lo introducimos en el reproductor, dejando la caja de ‘Piece of Mind’ vacía para cuando queramos cambiar de disco.

Como digo, muy sencillo. Pero entonces, ¿por qué testículos se extravían los CDs y las cajas? Eso me frustra, porque aunque considero que el mundo es generoso en términos generales, hay cuatro grandes injusticias que deberíamos cambiar: el machismo, el racismo y que los hombres no tengamos todavía derecho a acostarnos con una asiática virgen al menos una vez en la vida. Y por último, la injusticia de que los CDs se pierdan.

Porque lo malo es que el CD se pierde mucho antes de que te des cuenta. Se pierde en el momento en el que sacas ‘Invincible’ del reproductor y no encuentras su caja. Ingenuo de tí, crees que puedes guardar ‘Invincible’ en la caja de ‘Piece of Mind’, que cuando necesites guardar de nuevo ‘Piece of Mind’ habrás encontrado la caja original de ‘Invincible’. Pero eso nunca ocurre. A las dos semanas sacas ‘Piece of Mind’ y resulta que su caja está ocupada.

Y eso es horrible. Imagínate ser un CD. Alguien ha pagado hasta 20 euros por ti, eso te hace sentir importante. Y te das de bruces con la cruda realidad de que tu dueño es un melómano con otro millón de discos que nunca escucha. Porque si fuera a escucharte te habría descargado de internet, las cosas como son. Eso tiene que ser frustrante. Como si eres Karim Benzema, un equipo paga una millonada por ti y cuando llegas a tu destino te pasas toda la temporada calentando banquillo. Eso es ser un CD.

Pero eso es sólo el principio. Cuando tu dueño quiere escucharte, te saca de tu caja y te pone a dar vueltas a toda hostia para escuchar los gemidos de Bruce Dickinson hasta que se cansan de ti. Y entonces sufres, porque… ¿Cómo te sentaría, después de estar dos semanas dando más vueltas que la cabeza de la niña de El Exorcista, que te sacaran y no te dejaran en tu caja? Compréndelo: estás mareado, tienes ganas de echar hasta la última papilla, y lo último que te apetece es ver a otro CD durmiendo en tu cama. Me ha pasado. No era un CD, era un amigo. No estaba durmiendo, estaba ensuciando las sabanas con sus zapatos dentro. Mi venganza fue terrible. Fui a su habitación y duché (con agua) su cama. Con la mala suerte de que no era su cama, era la de otro amigo. Toda una suerte que no decidiera mear en ella. Son las cosas que ocurren cuando uno va a Italia.

Lo que digo: que ser CD no es fácil. Cuando te haces CD esperas tener una vida llena de sexo, drogas y Rock and Roll. La dura realidad es que (al menos en mi caso) no es Rock and Roll, sino Heavy Metal, lo más cercano a las drogas son las ‘rayas’ que se forman en tu superficie con el paso del tiempo, y tus únicas experiencias sexuales se reducen a los breves momentos en los que el usuario mete su dedo por tu agujerito para moverte de un dispositivo a otro. Y dirás que sí, pero que ese agujerito también está tapado cuando se reproduce o cuando está en su caja… Pero no nos engañemos. No es lo mismo. No se ha de confundir trabajo con experiencias sexuales: apuesto mis discos de Blind Guardian a que las vacas no disfrutan el ser ordeñadas como si de sexo se tratara.

Así que sí, ser un CD es miserable. Y eso de que todos los CDs son iguales en dignidad no me lo creo. Porque vale que son redondos, pero no me puedes comparar un Blu-Ray que contiene el Uncharted 2 con un compacto piratilla cualquiera.

Por eso me da rabia. Porque como ‘Invincible’ está en la caja de ‘Piece of Mind’, tienes que guardar ‘Piece of Mind’ en la caja de ‘Sounds of Silence’, de Simon and Garfunkel, que es lo siguiente que quieres escuchar. Al cabo de un año te da por buscar ‘Bee Gees Number Ones’ porque te apetece sentirte gay, y no encuentras el CD por ninguna parte. Porque, obviamente, no está en su caja. Rebuscas en todas las cajas de CDs. Redescubres cajas que creías que habían sido producidas por tus retorcidos sueños. Hasta encuentras la caja de Crazy Frog:

Sí, sí, miradlo: efectivamente, sale un pito. Mi blog es oficialmente gay. ¡Hemos salido del armario!

Sí, sí, miradlo: efectivamente, sale un pito. Mi blog es oficialmente gay. ¡Hemos salido del armario!

Y cuando ves la caja vacía de Crazy Frog te das cuenta de que es inútil seguir buscando. ‘Bee Gees Number Ones’ aparecerá cuando los Bee Gees lo consideren oportuno. Y por supuesto, eso será cuando tus ganas de sentirte gay hayan pasado y ya no estés obsesionado con el pequeño pero intrigante pene de Crazy Frog. Ahora entiendes todas esas teorías chorras que estudiaste en Filosofía sobre el ‘genio maligno’.

Un buen día encontrarás ‘Bee Gees Number Ones’ dentro de la caja de ‘So Far So Good…’ de Bryan Adams, y vuelta a empezar. ¿Dónde estará el disco del bueno de Bryan?

Esa, amigos, es la teoría del eterno retorno. Y sí, yo también creo que este post ha sido aburrido. Si no hubiera metido la escena sexual de los CDs seguramente habría acabado en la papelera.

Nota: espero que mis lectoras se tomen el comentario sexista del tercer párrafo como lo que es: un chiste de mal gusto, nada más.