En una estaca
Thursday, December 16th, 2010Cuando llegué a la universidad pude ver cómo de cada farola, de cada mástil, de cada palo que estaba tieso y que desafiaba la gravedad (menos el mío) colgaban carteles de “Bienvenidos”. He terminado el cuatrimestre, con amarguras y cosas guachis (sí, me he vuelto un crío, ¿algún problema?).
Para empezar, en una carrera en la que se supone que debo ser creativo, he dejado de serlo de repente. Eso es raro. Un día te acuestas y la cabeza te rebosa de ideas geniales, proyectos, ambiciones… Al día siguiente al levantarte, te das cuenta de que la rubiaza desnuda que tendría que estar abrazándote en realidad no existe y de que si alguien te grita en un oído, dentro de tu cráneo resonará el eco de lo vacío que está.
Pero ha sido un cuatrimestre guay por más cosas. Y no sólo por el sexo universitario, que es exactamente igual que el otro, pero universitario (sí, hablo de mi mano derecha), sino de conocer a gente casi tan increíble como yo (mi ego no lo he perdido, eso ante todo).
Pero lo más increíble, lo más genial y a la vez deprimente ha sido conocer a una mujer hilarante a la que llamaremos Cancer, no por su significado, sino porque su nombre y apellido forman esta curiosa palabra. Si hubiera querido darle un significado dramático le pondría tilde. Es más: vamos a ponerle tilde. Cáncer.
Sí, Cáncer me gusta más. Este ser abominable, que me ha “enseñado” cierta “asignatura” durante incontables horas de mi vida que nunca recuperaré, ha tenido la desfachatez de considerarse capaz de dar clase en inglés. Somos 40 personas en clase, y todos estamos de acuerdo en una cosa: Shakespeare intenta suicidarse desde su tumba cada vez que Cáncer abre la boca.
“The cameras was filmed although the militars don’t know”, para explicar que las cámaras los estaban grabando aunque ellos (los militares) no lo sabían, durante el 23F. Esa es una de las incontables perlas que ha soltado esta profesora de inglés.
Nos hemos reído en su clase, hemos llorado, y hemos retrocedido 3 años en nuestro nivel de inglés. No quiero hacer más sangre.
Por eso digo a los responsables de la universidad: al comienzo del curso siguiente, ahórrense millones de carteles de bienvenida, no nos hacen falta. Nos bastará con ver a Cáncer clavada en una estaca a la entrada. ¿Qué mejor bienvenida?
PD: una persona muy especial cumple 18 años hoy. Sería un detalle que quien quiera comentar (Kurono, Gordi, La Rizosa que ya nunca se pase por aquí) la felicite. Significaría mucho para mí. Felicidades, Oph*


