Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

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Noche de Brujas vestidos de Kiss

Thursday, November 5th, 2009

Sólo en Halloween, <ironic>(esa fiesta tan típicamente española)</ironic>, podemos encontrarnos por la noche a los Kiss (los cuatro: Gene, Paul, Thayer y Eric), con una vampiresa, una pareja de mafiosos de los años 30 en EEUU, Jack el Destripador y… A Hellboy.

AAAIII GUANNA ROCKANROLL OL NAAAAIT

AAAIII GUANNA ROCKANROLL OL NAAAAIT

Es lo bonito de esta fiesta. Mientras Paul Stanley y Gene Simmons bailotean un “I know you want me” para salvar el día en un antro espantoso, Hellboy utiliza su protésico puño de gomaespuma para sostener un cubata.

Fue una noche curiosa: encontramos a Wally, vimos a Marylin Monroe, unos cuantos muertos vivientes intentando resucitar a base de chupitos, algunas porno-azafatas que no han logrado salir de mis fantasías más calenturientas desde entonces, y… ¡¡¡Eric Singer se llevó a la vampiresa!!!… ¿Dónde se ha visto que el batería se lleve a la chica? Y yo que pensaba que ir vestido de Gene Simmons (el Demonio) me ayudaría… De todas formas, la verdad, estaba cantado… Antes de esa noche Eric y la vampiresa llevaban año y medio juntos.

Lo más cerca que estuve de una mujer aquella noche fue cuando dos simpáticas lesbianas me pidieron que les sujetara la puerta del baño de tíos… Desde fuera, para mi desilusión. Obviamente, ni siquiera eran lesbianas, pero escribir una entradada de blog para decir que sujetaste la puerta para dos mujeres heterosexuales estándar es algo bastante penoso, ¿no creéis?

Acabamos afónicos de corear “I Wanna Rock And Roll All Night” por encima del chumba-chumba por cortesía del local en la que fue una noche memorable. Me inspiró en la creación de un nuevo chiste que dice: <<”¿Sabéis cual es el mejor amigo de HellBoy? !!CHAMPÚ-BOY!!“>> y una enseñanza para la posteridad: un pequeño consejo, amigos míos: es más probable que alguna mujer os bese cuando tenéis menos de cinco kilos de maquillaje en la cara:

“Nunca lleves más maquillaje que la abuela de la mujer que te gusta.”

Madrid, 4 de octubre: la fiesta (mono)ciclista

Sunday, October 4th, 2009

¿Qué lleva a una persona en apariencia normal a calzarse sus viejas deportivas, ponerse un sombrero de cow-girl y montar en monociclo un domingo a las 8 de la mañana?

Es que esa persona, amigos, es un ser humano. Vale que el ser humano apesta. No lo niego. Nos cargamos el planeta y no nos preocupa.

Perdón, sí que nos preocupa, por eso un día al año resulta ser el día mundial sin coches, esa gran iniciativa sin éxito alguno… Si es que la raza humana apesta (exacto, eso es racismo); pero en el fondo tiene un componente tierno y entrañable. Esa vena de locura que esta mañana, al igual que hace un año, me dijo: “Yosterkote, ponte tu atuendo de monociclista: hoy vas a hacer 22 kilómetros en monociclo… ¡Y a ritmo de bicicleta!”

En sus caras no se refleja el duro trato al que sus traseros habian estado sometidos, pero sólo por respeto a la Cibeles

En sus caras no se refleja el duro trato al que sus traseros habian estado sometidos, pero sólo por respeto a la Cibeles

Ni frío ni calor para un día en el que un amigo y yo nos reunimos en la estación de metro Ibiza a las 9 para dar uno de esos paseos que recordaremos el resto de nuestras vidas. No: no hemos visto a ninguna mujer desnuda, pero lo recordaremos de todas formas.

Para empezar, porque es un evento que recibe cada año a cerca de 100.000 ciclistas (quien dice ciclistas dice…), pedaleando a lo largo de 22 Km de las calles del centro de Madrid. A pesar de que Marid no se llevará los juegos, los madrileños hemos demostrado que nuestro espíritu deportista sigue intacto, a pesar de que sí pude oír a un viejo quejarse: “Tanta bici, tanta bici… Que se vayan al Retiro”. Genial. La capital dispone de sus calles durante todo el año, pero la mañana del primer domingo de octubre… Esa es para los ciclistas. Y aunque mis compañeros con monociclo (por cierto, menos que en otras ocasiones) no cogimos el atajo e hicimos el recorrido íntegro (eso sí, siendo adelantados por todo Cristo), podemos decir que fue un éxito.

Hubo un momento en el que me perdí del grupo. Yo solo rodeado de cientos de ciclistas, el doble de cansado que ellos (es una aproximación, nada de valores calculados), escuchando comentarios de todo tipo. Por cierto. Cuando habléis con un monociclista, tened claro que NO:

No somos payasos.

No vamos a hacer un caballito/derrapar

No se nos ha roto la bici

No nos han robado la mitad

O lo que es lo mismo: . Sí que estamos un poco tocados del ala para osar recorrer los 22 Km. como si de una bici se tratara. Cuando estaba solo, una cancioncilla asaltó mi poco oxigenada mente: yo era un monociclo en una ciudad de bicicletas. Aunque casi todo lo que escucho es Iron Maiden, Kiss, Metallica, Black Sabbath, Judas Priest y grupos de power metal alemán, sigo guardando un huequecito en mi corazón para Michael Jackson (que en paz descanse), Queen, The Beatles, y alguna cancioncilla del estilo Red Wine… o Englishman in New York.

Eso era yo esta mañana: un monociclista en bicilandia, un alien legal… Un inglés en Nueva York. Y aunque mañana tendré agujetas, aunque tenía el huevamen anestesiado por falta de riego y aunque era un Englishman en New York, soy plenamente consciente de que a las 8 de la mañana del primer domingo de los sucesivos octubres de mi vida, me levantaré, me pondré mi sombrero de cow-girl para participar en esta multitudinaria fiesta que hoy cumplía 31 años, para dar el cante, y para hacer de ella un poco más monociclista.