Kiss-Sonic Boom (2009)… y algo de la SGAE
Thursday, October 1st, 2009¿El heavy metal de la vieja escuela está acabado? Yo creo que no. Una prueba de ello es que todavía quedan suficientes grupos de los ‘clásicos’ en activo para que todos los años haya más de un lanzamiento destacable.
El año pasado fueron los Judas Priest con Nostradamus, Metallica con Death Magnetic y Guns N’ Roses (si es que a eso se le puede llamar Guns N’ Roses) con Chinese Democracy los que alimentaban el lado más ochentoso del panorama metalero.
Este 2009 han sido Saxon, Kiss y Heaven and Hell los que han tomado el relevo. Tal vez algún día hable de ese “The Devil You Know” de Heaven and Hell, pero hoy el tema que me llama es Kiss. Sólo Kiss.
¿Por qué? Porque Kiss es uno de esos grupos que marcan época, uno de esos grupos que… Para qué explicarlo. ¿Acaso Heaven and Hell o lo que es lo mismo: Black Sabbath) no lo son?
En realidad lo que me ha animado a escribir este post no es sólo el lanzamiento del disco. Es que coincide curiosamente con el aniversario de la publicación de Death Magnetic de Metallica (más o menos), y comparte una circunstancia con éste. Ambos estuvieron disponibles en la red bastante antes de su lanzamiento, y ambos me los descargué antes de que pudiera encontrarlo en cualquier establecimiento. Simple curiosidad. No me siento culpable por ello, porque en ningún caso la disponibilidad en la red de cierto material va a cambiar mi opinión sobre si un disco merece ser comprado o no.
De poco valen todos esos intentos de ciertos medios y ciertas personas por criminalizar una actitud que ya es un hecho. Para empezar, porque internet, más que perjudicar al sector, creo que colabora bastante a la hora de darse a conocer y de conocer mejor el material de todos estos grupos. Lo digo porque durante mucho tiempo han sido medios completamente oligopolizados los que nos han estado vendiendo la música que querían con la imagen que les convenía. Medios como la televisión y la radio. Simplemente no es de extrañar que Carlos Baute cope la lista de los Nosecuantos Principales durante tropecientas semanas consecutivas, cuando difícilmente puedes escuchar otra cosa en su emisora.
Sin embargo, la todavía reciente explosión de la Web 2.0 está haciendo de la información algo mucho más público, mucho menos restringido y regulado por unos pocos. Es cierto que, como en todo, una buena parte de esa información puede ser mala, incorrecta, amarillista y hasta basura. El lado positivo es que dentro de esa ingente cantidad de información tenemos más posibilidades de elegir.
Por lo tanto, y es aquí donde quería llegar, se acabaron aquellos tiempos en los que tenías que comprarte un album simplemente por un par de canciones escuchadas en la radio (que son meticulosamente seleccionadas de acuerdo a un tipo de oyente muy concreto) y la portada del CD. Ahora más que nunca tenemos plena información de lo que estamos comprando. Ahí está la gran falacia que muchas discográficas (y la SGAE, claro) intentan colarnos: una descarga ¿¿¿ILEGAL??? (porque según las leyes de nuestro país, estas descargas no son para nada ilegales, es solo un intento de modificar la opinión pública hacia este derecho del consumidor) no equivale necesariamente a una venta menos.
Yo puedo descargarme un disco, oírlo, y aborrecerlo. No tengo por qué reproducirlo hasta la saciedad como si uno de mis CDs de colección se tratara. Es más: si se tercia, ni siquiera tengo por qué llegar a escucharlo. Que los ‘artistas’ no se preocupen: si considero que el CD vale su precio, lo compraré. No sería la primera vez, ni la segunda, ni la tercera… De hecho no creo poder contar la cantidad de discos que he comprado despues de haberlos descargado. Despues de haberlos reproducido millones de veces… Y despues de haber decidido que, efectivamente, merece la pena.
Discos que de otra manera nunca me habría molestado en comprar (palabra). ¿De qué iba yo a comprarme un disco en cuya portada aparece una especie de zombie llamada “Iron Maiden”? Efectivamente, el 80% de mis discos no los habría llegado a conocer sin la aportación de internet, de las descargas directas, de youtube o de las redes P2P…
Así que creo que no: internet (en mi opinión) no perjudica a los ‘artistas’: simplemente ayuda al potencial consumidor a conocer el producto que va (o no) a adquirir. La información perfecta nunca es perjudicial. Y nótese que he escrito ‘artistas’ entre comillas, porque si hay un término completamente relativizado, ese es el ‘arte’, con todos sus derivados. ¿Es acaso Ramoncín más artista que aquella ama de casa que hace malabarismos para mantener a su marido y a sus tres hijos para llegar a fin de mes? Lo mismo pasa con la cultura. ¿Es más culto el hombre que lee el diario todas las mañanas que aquelhabitante del Sahara que sabe qué bicho no tiene que pisar para no morir envenenado? ¿Son cosas como el cine “cultura”? Porque si eres de aquellos que piensan que sí, te invito a que veas American Pie 5. Sin duda cambiarás de opinión.
Pero no voy a desvirtuar más este post. Si lo hago, acabaré cagándome en los muertos del presidente de ese presidente de un país en crisis que favorece descaradamente a autodenominados artistas (que, por supuesto, tienen un gran impacto en la opinión de la gente) con medidas totalmente descerebradas, como pueden ser nombrar como Ministra de Cultura a alguien que se beneficia directamente de sus propias ayudas; aumentar la financiación del cine español, ese género que, para ser sinceros, no tiene ningún futuro a corto plazo (al menos en lo que a rentabilidad se refiere) mientras tienen que subir los impuestos porque el estado está ahogado por la deuda; e imponer un canon basado en la presunción de culpabilidad del total de habitantes del país que irá a parar a las arcas de unas personas que para nada tienen que ver con la música que yo escucho legalmente, y que nos califican de piratas. Parece que hemos olvidado que pirata, de hecho, se refiere a aquel navegante que asalta barcos, viola y apresa a sus ocupantes, exige rescate por ellos o los esclaviza No, yo nunca he hecho nada de eso. Una vez me llegué a pegar con alguien en las fiestas de mi pueblo. Creo que eso es todo lo que he hecho.

Me encanta que el gobierno tire de gente incompetente y puestos inútiles para demostrar su idea de no discriminación a la mujer. Si es que a veces me siento gilipollas (o gilipollos).
Y aprovecho que es mi propio blog para zanjar el tema diciendo algo políticamente incorrecto: la descarga digital de música hoy por hoy es legal, no es piratería, mientras no se saque dinero con ello, pero estaría encantado de vender en un top-manta discos de Ramoncín simplemente por dar un poquito por culo saco (¿se puede decir culo en este blog? Tendré que consultarlo).
Empecé el post con la intención de hablar de Sonic Boom, de Kiss, disco que saldrá a la venta el 6 de octubre pero que he tenido el privilegio de poder escuchar.
No quiero extenderme demasiado (cosa que ya he hecho), y no estoy por la labor de hacer un análisis canción a canción, ya que no lo he escuchado lo suficiente (7 veces no son suficientes para desmigajar un disco, lo siento, y menos tratándose de Kiss).
Simplemente puedo afirmar de este disco lo mejor que se puede decir de un disco de cualquier artista: suena a ellos mismos. No han sentido la necesidad de cambiar, y no lo han hecho. Puede que ser fiel a tus raíces no parezca gran cosa, pero cuando llevas haciendo música desde 1972 como estos chicos, tiene mucho mérito. Es el mismo hard rock del que han hecho gala siempre. Voces poco espectaculares, una vitalidad exagerada y coros omnipresentes.
Algunos pueden criticar esta falta de innovación, pero creo que Kiss es uno de los pocos grupos de este mundillo que puede permitirse repetir esquemas hasta la saciedad, mientras suenen bien. Y este disco suena realmente bien… Lo mismo ocurre con AC/DC. Al fin y al cabo, si algo funciona… ¿Para qué lo vas a cambiar? Otro sería el caso de Iron Maiden o Metallica, por ejemplo, que se decantan por la progresión en la búsqueda de sonidos distintos. Es cierto que eso me parece mejor, pero es evidentemente más arriesgado.
¿Y qué? Una escucha a Sonic Boom con temazos como Modern Day Delilah, Danger Us, Never Enough o I’m an Animal justifican a todo ese multitadinario grupo de fans que acuden a sus conciertos, maquillados y fieles, ya que Kiss es un grupo pensado para actuar en directo, y se nota en absolutamente todos los cortes de este nuevo trabajo de estudio (el primero desde Psycho Circus en 1998, hace ya once años). He comentado antes que si un disco que me descargo merece la pena, me lo compraré. Desde luego Sonic Boom lo tiene todo, absolutamente todo, para hacerse un hueco junto a mi colección particular.
Ya sólo queda esperar a escucharlo en directo: promete… Y mucho.

