Blog de Yosterkote

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El blog para la gente peculiar

Posts Tagged ‘muerte’

La ventana

Wednesday, August 24th, 2011

“Vámonos, vámonos de aquí”. Mis compañeros me incitaban a que diera el paso. Miré por la ventana el mismo escenario que me había visto crecer. El parque, debajo de mi casa, que antaño había sido un bosque ante mis ojos y que un par de semanas más tarde, en una historia completamente diferente pero parcialmente semejante, sería objetivo, indefenso, de un rayo nuclear lanzado desde algún satélite que orbitaría en el espacio. Pero eso yo no lo sabía, y a los efectos, me daba igual. En ese momento sólo sentía el deseo de escapar, de salir de mi cautiverio, antes conocido como casa.

Mis ojos vagaban desde la ventana hasta la puerta de mi dormitorio una y otra vez. “Adelante” susurré. Mis compañeros no necesitaron que les indicara que, para evitar hacer ruidos, prefería escapar por la ventana abierta. Una curiosa elección. Supongo ahora que en el fervor de la huída, cuando la mente se encuentra ocupada y el alma viva, cualquier obstáculo, como en este caso los cuatro pisos de altura que me separaban del suelo, parecen insignificantes. Tan insignificantes que no me importa arriesgar mi vida ni la de mis compañeros. Total, nada malo puede pasarme. Sólo se trata de descender por una fachada, ¿no?

¿No?

En un abrir y cerrar de ojos ellos salieron por la ventana, y me quedé solo. Solo con mis cuatro paredes, mis pósters y mi miedo. Sólo con mi propia soledad, conmigo mismo y con mi peor enemigo. Al asomarme, noté el viento fresco, como el presagio de algo grande. Olía a libertad. O a muerte. Puede que la libertad y la muerte, en definitiva, compartan olor, al ser la segunda un requisito indispensable para lograr la primera. Me colgué del alféizar y mis pequeños pies resbalaron. Me dejaron colgando, indefenso, de mi propia ventana, de mi propio hogar. Por primera vez en esa corta vida supe lo que era el terror. Sólo cuando la muerte comienza a tirar de nosotros, esa vez personificada en la mismísima fuerza de la gravedad, asumimos lo que requiere una vida para ser comprendido: que nadie es inmortal, y que nosotros no somos la excepción. Por desgracia. Había miles de cosas que podía haber pensado durante los dos segundos que duró la agonía de sentir, uno por uno, a mis dedos perder el agarre que me unían a ese mundo mío. Podía haber pensado, por ejemplo, en que no volvería a ver la sonrisa de la persona que hacía que hubiera merecido la pena seguir viviendo. Sin embargo lo único que pensé fue un patético “¿Por qué no salí por la puerta?” que reflejaba lo patética que había sido aquella breve vida. Porque supongo que ahí está la clave de la vida: y es que ésta, si se es feliz, siempre ha de resultar corta, no importa si se muere a los 19 años o a los 90. Y ese sentimiento de pérdida que me acompañaba durante la caída venía a dar fe, supongo ahora, de que en mi vida hubo, en algún momento, felicidad, pues entonces me parecía corta.

Y toqué el suelo, y desperté en mi cama, como siempre. Pero esa vez me sentí sucio y derrotado. Morir es algo profundamente desagradable, aún cuando sólo se trata de un sueño. Porque otra vez había perdido mi vida en un sueño. Y el hecho de no haber podido conservar la vida en aquella pantomima me hizo temer. Podré morir docenas de veces más, en otros sueños. Pero si aquello no lo hubiera sido, ahora no estaría escribiendo esto. Y si en alguna ocasión vuelvo a perder la vida fuera de mis ensoñaciones, entonces será la única vez que la pierda. Y muy probablemente ni siquiera tenga la oportunidad que tengo ahora, de culparme por haberla cagado. De sentirme fracasado.

Lo confieso. Le tengo un miedo atroz a la muerte. Y lo del rayo nuclear que caía sobre el parque frente a mi casa… Bueno, eso será en otro sueño.

Muere Ronnie James Dio

Monday, May 17th, 2010

Muere Ronnie James Dio. Una pena. Anoche cuando llegué a casa me enteré de que uno de los más grandes de la historia del heavy metal no había podido con su cáncer de estómago. A los 67 años finalmente pereció ante el gran dragón de su vida, del que hace unos meses hablé por aquí. Y me sentía inspirado para escribir unas líneas para este personaje, híbrido entre ser humano y fuera de serie. Ya no. Pero supongo que da lo mismo.

Para quienes no conozcan nada de él, diremos simplemente que formó parte de los grupos Elf, Rainbow, Black Sabbath y Dio. Ahora se me vienen muchísimas canciones a la cabeza, pero hay una en concreto… Que ni siquiera es de Dio. Como me conocéis, es de Iron Maiden, pero sirve para plasmar lo que pienso: Only the good die young.

Pero no es plan de poner canciones de otra gente el día en el que lloramos su pérdida, así que dejaremos una genial canción, de todas las que le harán pasar a la historia por su voz, su saber estar en el escenario, su estilo inconfundible, su carisma y… Todo.

Te amaremos, máquina.

Post sobre la muerte y dientes en pelotas.

Thursday, May 6th, 2010

Mis lectores me debéis mucho, y soy consciente de ello. Gracias a mí habéis tenido sarpullidos, malaria y, en ocasiones, sospechosos retrasos en la menstruacción. A partir de hoy tendréis otra cosa que agradecerme: hoy vais a descubrir la inmortalidad.

Decidí descubrir la inmortalidad cuando me dí cuenta de que la vida es demasiado corta como para desperdiciarla. Aunque soy joven (todo un yogurín), ya hay etapas de mi vida que no podré volver a experimentar. Y eso duele. Y la gente dice:

‘Lo que tienes que hacer es aprovechar todos los momentos de tu vida.’

Que sí, que queda muy guay, pero eso es una utopía como una catedral. Porque ya me dirás tú cómo se supone que puedo aprovechar las dos horas que tengo que tirar a la basura en la sala de espera del dentista. Ojo, tercera vez que hablo de dentistas en mi blog, esto se está poniendo serio. Ese tiempo no se puede aprovechar de ninguna manera. De verdad, esperar dos horas leyendo la revista ‘Gentlemen’ no es mi idea de aprovechar el momento. Porque ya me he leído todos los folletos, revistas y papelitos que hay en esa puñetera sala.

Porque los dentistas son muy frikis, todo hay que decirlo. Ni una sola revista de coches, ni una revista de videojuegos, ni de heavy metal, ni nada. Sólo encuentras revistas aparentemente serias, y libritos sobre salud dental. Unos pervertidos, los dentistas: nada de chicas ligeras de ropa, vale, pero sus revistas están plagadas de dibujitos de dientes desnudos. Desde luego, hay gente que no tiene medida.

Por eso he inventado la inmortalidad. Porque por muy determinado que estés a no desaprovechar la vida, siempre habrá alguna sala de espera que te robará un tiempo precioso. Con la inmortalidad da igual, porque tendrás todo el tiempo del mundo.

¿Y cómo se llega a la inmortalidad? Muy sencillo. Piensa en la muerte. Si no eres John Locke, sólo vas a morir un día. Es curioso, porque si lo piensas, te darás cuenta de que morirás justo el mismo día de tu muerte.

¿Y qué es un día, amigo? Si el tiempo es infinito, supondremos que hay en total infinitos días. Y uno de esos, uno cualquiera, será el día de tu muerte. ¿Y cuál es la probabilidad de que, de todos los días que quedan en la infinidad del tiempo, un día en concreto resulte ser el día de tu muerte? Exacto: prácticamente cero.

Felicidades, lector. Acabas de descubrir tu inmortalidad. A pesar de ello no te incito a que la estrenes lanzándote por la ventana o llamando tonto a Chuck Norris. Y sí, sé que mi razonamiento flaquea por muchas partes (no, tampoco infinitas), no necesito críticas intelectuales. Sólo quería sacar a la luz algo de la porquería que hay en mi particular mundo de las ideas, que ya era hora.